19 may 2026

Las columnas políticas hoy, martes 19 de mayo de 2016

El discurso en la mañanera sobre el "caso Sinaloa" empieza a sonar desgastado, y con todo respeto, señora Presidenta, parece que ya ni en Palacio se lo creen.

Tras veinte días de exigirle a Washington las pruebas que sustentan las acusaciones contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios, la presidenta  Sheinbaum intentó matizar hoy la postura recurriendo a la teoría de la reciprocidad. Sostuvo que pedir evidencias es una práctica bilateral común, argumentando que cuando México solicita una extradición, EU  exige lo mismo.

Sin embargo, equiparar los tecnicismos de un trámite judicial ordinario con la parálisis política ante acusaciones de alta seguridad parece un laberinto retórico. Mientras el Ejecutivo insiste en trasladar el peso completo de la indagatoria a la trinchera de la Fiscalía General de la República, el reloj político sigue marchando.

La terca realidad demanda menos debates procedimentales y mucha más claridad institucional, con todo respeto .

México ha presentado 269 solicitudes de extradición a EU, informa la SRE; ningún requerimiento se ha cumplido, señala

Detrás de las cifras de la diplomacia siempre hay procesos que la burocracia internacional mide con lupa. Hoy, la Cancillería mexicana puso sobre la mesa un balance que en los pasillos de la opinión pública suele simplificarse, pero que en la realidad jurídica es un tablero complejo: de 269 solicitudes de extradición presentadas por México a Estados Unidos entre 2018 y este mayo de 2026, ninguna se ha concretado aún. 233 siguen pendientes y 36 han sido negadas.

¿Falta de voluntad o rigor procesal? El canciller Roberto Velasco fue claro ante la presidenta Sheinbaum: no hay vacío legal, hay un Tratado Bilateral en marcha. De los casos pendientes, la gran mayoría están en tribunales, y en casi todas las detenciones provisionales, Washington ha pedido más información. Ocurrió con el exgobernador Francisco Javier “N” y con los implicados del caso Infonavit. En otros casos, como el de Víctor Manuel “N”, la entrega se negó simplemente porque el sistema estadounidense no cataloga los delitos financieros como graves o violentos para una captura inmediata.

Al final, la extradición no es un trámite en automático; es un mecanismo de tres aduanas: diplomática, ministerial y judicial. Pedir más datos no es un freno, sino la garantía de que el proceso no se caiga. Es la fina línea donde la soberanía de cada país analiza el debido proceso, recordándonos que, en la justicia binacional, los tiempos de la ley rara vez coinciden con las prisas de la política.

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En una reveladora investigación de Fernanda Murillo y el Equipo MILENIO, se confirma que el cerco judicial sobre Rubén Rocha Moya, ha pasado de las palabras a los hechos financieros. Tras el congelamiento de sus cuentas personales, la Unidad de Inteligencia Financiera ha extendido ahora su lupa hacia el patrimonio de sus hijos.

El reportaje detalla cómo siete empresas vinculadas a José de Jesús, Rubén y Ricardo Rocha Ruiz están bajo sospecha por presunta triangulación de fondos y lavado de dinero. Según documentos bancarios a los que tuvo acceso MILENIO, firmas como A&R Inyecta Soluciones y Constructora Chocosa habrían obtenido contratos directos del gobierno estatal —específicamente de Obras Públicas y Salud— durante la gestión de su propio padre.

La trama no termina en la familia. La investigación expone una red donde figuran funcionarios clave, como el titular del SAT de Sinaloa y mandos policiales señalados por el Departamento de Justicia de EE. UU. de recibir sobornos de "Los Chapitos". Nombres como el del exjefe policial Marco Antonio Almanza y el exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz Vega —quien ya está bajo custodia estadounidense—, aparecen como piezas de un engranaje que servía tanto para la obra pública como para la protección criminal.

Aunque la UIF insiste en que el bloqueo es una "medida preventiva" para proteger el sistema financiero, la realidad es que el entorno de Rocha Moya enfrenta hoy su crisis más profunda. Esta crónica de MILENIO pone rostro y nombre a las operaciones que hoy tienen a la política sinaloense bajo el escrutinio internacional.

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Las columnas políticas hoy, martes 19 de mayo de 2016

Templo Mayor de REFORMA/

QUIÉN LO IBA A DECIR: la 4T se volvió a topar con la Generación Z... y los morenistas no están saliendo bien librados de esta batalla. Esta vez el pleito es por la defensa de Mahahual. Mientras el gobierno festeja y promueve el desarrollo de un complejo turístico en ese rincón de Quintana Roo, miles de jóvenes andan convocando digitalmente a defender el ecosistema que consideran amenazado por la construcción de toboganes.

EL ASUNTO ha subido de tono y ya es tema de las conferencias mañaneras. Curiosamente, buena parte de la protesta juvenil proviene de las mismas jóvenes que abarrotaron el Zócalo hace dos semanas: las fans de BTS. No es la primera vez que el ARMY, como se autonombran las seguidoras del grupo coreano, se organiza para apoyar causas sociales, ecológicas y hasta políticas. En 2020 juntaron ¡un millón de dólares! en sólo 24 horas para donarlos al movimiento Black Lives Matter.

ASÍ QUE nadie se sorprenda que el fandom de BTS esté en la primera fila de defensa de Mahahual.

NI LA CONTRATACIÓN del ex yankee Robinson Canó como pelotero de los Tomateros de Culiacán causó tanto revuelo como la salida del general Santos Gerardo Soto, quien dejó de ser jefe de la Novena Zona Militar en Sinaloa.

EXISTEN VERSIONES de que el general no fue removido por la Secretaría de la Defensa, sino que él mismo pidió su cambio tras un fuerte desencuentro con la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla. La morenista le habría reclamado no vigilar al general en retiro Gerardo Mérida y permitir que se entregara a las autoridades de Estados Unidos, como uno de los coacusados de Rubén Rocha Moya.

A ESO SE SUMA la declaración de Bonilla en el sentido de que Rocha no fue quien designó a Mérida como secretario de Seguridad estatal, sino que fue imposición de Sedena. Seguramente esos desplantes no cayeron bien en el Ejército.

POR LO PRONTO llega a Sinaloa otro militar y con fama de duro: Julio César Islas Sánchez, que hasta la semana pasada estaba a cargo de la Décimoquinta Zona Militar, en Jalisco. A ver qué cambia con este cambio.

EN MEDIO de las constantes tensiones con Estados Unidos, pasado mañana arribará el titular del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum y con funcionarios del gabinete de seguridad.

MULLIN fue quien sustituyó a la polémica Kristi Noem y al igual que su antecesora no tiene mucho conocimiento del área que dirige. Se trata de un ex peleador profesional de artes marciales mixtas que gusta de llevar esa agresividad al debate político. Y aunque es parte de la nación Cherokee norteamericana, es un fuerte opositor a la migración indocumentada hacia EU, al grado de proponer negarle la nacionalidad a bebés nacidos allá de padres sin papeles.

NO SERÁ una cita fácil para la presidenta Sheinbaum.

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Montiel manda mensajes a suspirantes

Bajo Reserva/ EL UNIVERSAL

Quien empezó la semana repartiendo mensajes es la presidenta de Morena, Ariadna Montiel. Primero, dejó claro que no estaba enterada de que el senador Enrique Inzunza, acusado por Estados Unidos de presuntos nexos con el crimen, aspire a la candidatura al gobierno de Sinaloa, situación que se antoja algo más que imposible. Luego, en un tono cordial, dijo que se reunirá con el senador Saúl Monreal para hacerle ver, en un diálogo fraterno, que no es su momento para postularse como candidato a gobernador de Zacatecas y sustituir en el cargo a su hermano David. Y el último fue un azotón de la puerta en la nariz para Jorge “El Travieso” Arce, quien apareció en un video con la diputada federal de Morena Diana Karina Barreras afirmando que estaban listos para trabajar juntos para ganar las elecciones de 2027, en Sonora. Doña Ariadna dijo que, en su opinión, el boxeador no es aceptable como candidato morenista “no solo por su postura política, sino por sus acciones previas”. Así, o más claro.

La CNTE ya pasa la charola para financiar el paro

En la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación ya entendieron que los paros indefinidos no se sostienen solo con consignas, así que antes de lanzarse a la huelga nacional del próximo 1 de junio comenzaron a pasar la charola entre sus propios contingentes para crear un “fondo de resistencia”. La cuota quedó planchada así: 5 mil pesos para contingentes consolidados, 3 mil para los que siguen “en vías de consolidación” y 2 mil para promotoras. Nos cuentan que el dinero servirá para financiar bloqueos, plantones, traslados, templetes, comida y toda la logística de una protesta que amenaza con paralizar escuelas y complicar a media ciudad. En la disidencia magisterial aseguran que se trata de “solidaridad organizativa”. Sin embargo, otros lo ven más como una coperacha obligatoria para sostener un paro que todavía ni empieza y ya necesita caja chica.

¿El yate era de un morenista? E

El diputado morenista Zenyazen Escobar se vio envuelto en una polémica este fin de semana, ya que se difundieron versiones de que un yate de su propiedad que navegaba por el Estero de la Riviera Veracruzana, donde tenía una fiesta con cuatro mujeres, se incendió y fue rescatado por un barco que lo cuidaba. Sin embargo, don Zenyazen, quien hasta hace poco más de una década aún era docente de telesecundarias en Veracruz, negó que dicha embarcación fuera suya, jura que él se involucró porque iba pasando por ahí en una moto acuática, y ayudó al rescate de quienes viajaban en el yate. Así que el diputado asegura que no es un morenista millonario con yate, sino un héroe, que sin temer por su vida se lanzó a ayudar.

Interoceánico se va a la segura con seguro

Quienes no se quisieron arriesgar a que ninguna aseguradora privada les hiciera el feo fue al Tren Interoceánico. Nos detallan que, como informó EL UNIVERSAL la empresa ferroviaria entregó en adjudicación directa el contrato para el seguro de pasajeros de este año a la aseguradora del gobierno federal Agroasemex, que dirige Manuel Agustín Calderón de las Heras, por 11.5 millones de pesos y evitar el riesgo de que la licitación fuera declarada desierta. Nos comentan que después del lamentable accidente de diciembre pasado en donde murieron 14 personas y más de 100 heridos, era poco probable, por no decir imposible, que una aseguradora privada quisiera asumir el riesgo de tomar este contrato.

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Columna Estrictamente Personal

Seguirá la escalada/Raymundo Riva Palacio

El Financiero,  mayo 19, 2026 |

El vendaval del norte no parará. Información que está llegando de Washington a las áreas de seguridad del gobierno mexicano es inquietante. El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene listos dos expedientes adicionales: uno sobre un gobernador y el otro contra uno o una secretaria de Estado o líder de Morena. Los nombres no les fueron compartidos, pero el aviso de que lo harían público, como sucedió con el exgobernador Rubén Rocha Moya y nueve funcionarios de Sinaloa, que tienen de cabeza a Palacio Nacional, también fue transmitido.

El abanico de potenciales funcionarios que pudieran ser acusados de vínculos con el crimen organizado es amplio. Sin embargo, fuentes mexicanas y estadounidenses dejaron abierta la posibilidad de que, para nivelar los costos que está pagando Morena, se procediera contra un gobernador de oposición.

Las agencias estadounidenses tienen tres investigaciones abiertas contra los gobernadores Esteban Villegas, de Durango; Pablo Lemus, de Jalisco, y Ricardo Gallardo, de San Luis Potosí. De Morena, una investigación que se encuentra prácticamente integrada al expediente de Rocha Moya, es la de Américo Villarreal, de Tamaulipas.

Sobre un líder del partido o un miembro del gabinete, no hay pistas claras, aunque recientemente se informó al gobierno mexicano, como se registró en este espacio, que tenían investigaciones contra Luisa María Alcalde, la actual consejera jurídica de la Presidencia, y Mario Delgado. Delgado es actualmente secretario de Educación, pero no es el único miembro del gabinete actual sobre el cual tienen expedientes.

Aunque son amenazantes los avisos generales sobre los siguientes pasos del Departamento de Justicia, podría interpretarse también como una nueva oportunidad para que la presidenta Sheinbaum actúe en contra de la impunidad de políticos de Morena, que ha sido la queja constante manifestada por diversos funcionarios estadounidenses al gobierno. La primera oportunidad la dejó pasar, al no haber respetado el Tratado de Extradición, capturando a Rocha Moya y a otros nueve acusados a finales de abril, con fines de extradición, como está establecido. Apegándose a la ley, ese era el camino para que, de acuerdo con el Tratado, le enviaran las pruebas para soportar la extradición.

No quiso seguir esos pasos, presumiblemente por el costo político que significaría para Morena encarcelar a uno de sus gobernadores, y por la clara oposición del sector más duro del partido que responde al expresidente Andrés Manuel López Obrador, el principal defensor de Rocha Moya. La defensa política de Rocha Moya, sin embargo, colapsó porque dos de los co-acusados, su secretario de Administración, Enrique Alfonso Díaz Vega, y su secretario de Seguridad, el general de División Gerardo Mérida, se entregaron ante las autoridades estadounidenses en Irlanda y en Arizona, reconociendo implícitamente su culpabilidad –que aquí se sigue negando– y los colocó en la mesa de negociación para ser testigos cooperantes cuando arranque el juicio en la Corte Sur de Manhattan, donde está la fiscalía más feroz en materia de delitos de cuello blanco.

La decisión de los dos exfuncionarios fue posterior a otro mensaje que llegó al gabinete desde Washington: las pruebas contra el exgobernador de Sinaloa se sustentan en información que presentaron al menos tres agencias, la DEA, el FBI y la CIA, que incluía la imbricada red de complicidad con Los Chapitos –descrita en la acusación– y los recursos que le inyectaron los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán no solo a su campaña para gobernador en 2021, sino a dos campañas presidenciales. Las acusaciones, concluyó el mensaje, tienen valor en juicio.

Los dos mensajes enviados desde Washington son una cortesía extendida por el Departamento de Estado, luego de que la Secretaría de Relaciones Exteriores le pidió que el gobierno mexicano fuera alertado de las acciones que anunciarían previamente a que se hicieran públicas. Así lo hicieron con la acusación contra Rocha Moya y los funcionarios sinaloenses, la víspera, y así lo hicieron también el lunes de la semana pasada, horas después de haberse entregado el general Mérida.

Hasta hoy, no está claro qué hizo la presidenta con esa información, salvo buscar todos los distractores posibles, como fue la elevación de la temperatura contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por el operativo conjunto con la CIA. El discurso se mantuvo en la misma línea, sin argumentos jurídicos o políticos adicionales. La negación pública –por cualquier razón particular que se haga– se está vaciando de contenido y está convirtiéndose en un búmeran envenenado. Los crecientes negativos en las redes sociales son el pulso del momento que vive.

Pero si la semana pasada se vivieron los momentos más oscuros en la relación con Estados Unidos a lo largo de un siglo, no hay señales de que la locomotora trumpista pare, y, por lo que se ve, seguirá arrasando a una clase política obradorista que todavía no termina de entender. Siguen creyendo que la relación bilateral se administra con discursos nacionalistas en la mañanera, cartas diplomáticas, acusaciones de “intervencionismo” y actitudes pendencieras. Pero en los corredores del poder estadounidense, el diagnóstico sobre México dejó de ser político hace tiempo: el 20 de enero de 2025, al asumir Donald Trump la Presidencia, y pasó a ser de seguridad nacional.

La falta de entendimiento de cómo funciona el gobierno estadounidense arroja enormes déficits, al reducirse al canto nacionalista de “pruebas, pruebas, pruebas”, una inviolable –hasta ahora– protección contra políticos de Morena y... nada más. La decisión del general Mérida y de Díaz Vega tuvo más claridad que la del gobierno federal en pleno sobre los mensajes de Washington: no esperaron a que actuaran de manera más contundente contra ellos y se entregaron. Leyeron que al hacerse pública la acusación, el relato del Departamento de Justicia fue el resultado de años de construcción de expedientes, que suelen tener testimonios, pruebas documentales, audios e incluso videos.

En México aún creen que mientras no exista una acusación formal, todo pertenecerá al terreno del rumor. Error. No tuvieron la visión estratégica de capturar a los 10 de Sinaloa para las pruebas de Estados Unidos y después hacer lo que quisiera el gobierno. Ese momento se fue. La nueva oportunidad para Sheinbaum alcanza para ganar tiempo y, quizás, para demorar las nuevas acusaciones del Departamento de Justicia. Dolerá y lastimará al movimiento, pero abriría y facilitaría la viabilidad de la presidenta, del gobierno y, eventualmente, de Morena y el propio movimiento.

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Inzunza, el rey de Sinaloa/Carlos Loret de Mola

El Universal, 

Nadie tenía duda en Sinaloa: el que movía el pandero no era el gobernador Rocha Moya. Era su secretario de Gobierno. Y Enrique Inzunza alimentaba en las formas esa percepción: en las reuniones él se sentaba en la cabecera, cuando hablaba nadie lo interrumpía y muchos de sus interlocutores no terminaban de entender si estaban frente al líder del gobierno o frente al jefe del cártel... o ambos. Así me lo han relatado en estos días muchos de quienes estuvieron en la misma sala.

Así fue durante los primeros tres años de la administración de Rubén Rocha Moya en Sinaloa. Inzunza era poderoso y se sabía impune. Hizo y deshizo a su antojo. Libró lo que ningún otro político hubiera librado: señalamientos de acoso sexual contra una jueza de primera instancia en su estado, con video sexual incluido. Después de eso, arrasó en la elección en la que se convirtió en senador en el 2024.

Durante su mandato en Sinaloa, los empresarios sabían que cuando tenían algún problema —les habían robado un camión, los estaban extorsionando—, había dos canales confiables para resolverlo. El primero era Inzunza. El segundo era el secretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz. Y las cosas se resolvían mágicamente. Aparecía el camión, aparecía la mercancía, no los volvían a molestar. No se sabía si era la acción eficiente del Estado o el servicio de un amigo del cártel. Para muchos, hoy ya no queda duda.

Inzunza se adueñó en Sinaloa del Poder Judicial local. Su hermana, como magistrada del Tribunal Electoral fue la que avaló el triunfo de Rocha en la gubernatura, desechando las irregularidades denunciadas ahora hasta por Estados Unidos. Hermanos, sobrinos y una prima complementan un árbol de nepotismo descarado. En el gobierno del estado a cargo de Rubén Rocha, Enrique Inzunza era el que palomeaba los puestos claves en el gabinete, definía a quiénes le tocaban los principales contratos de obra y hasta tenía a su disposición una nada despreciable cantidad de efectivo. Los testimonios al respecto han estado brotando en los últimos días.

Según otras fuentes de primer nivel, parte del expediente que tienen en Estados Unidos contra Inzunza tiene que ver con que saliendo de las reuniones de seguridad a las que asistía en su calidad de secretario de Gobierno, él establecía comunicación con un enlace del crimen organizado. Dicen que les compartía la minuta. Todo lo que se decía adentro, se sabía casi en tiempo real en el cuartel del crimen. Eso se volvió central en la acusación del Departamento de Justicia de Trump.

Generando miedo y repartiendo dinero, Inzunza logró controlar los escándalos y hasta sofocarlos. No sólo logró ganar cómodamente la elección para escalar al Senado en el 2024, sino que estaba listo para asumir la candidatura de Morena este año y buscar convertirse en gobernador en el 2027.

Todo estaba listo. Pero se le atravesó Estados Unidos.

SACIAMORBOS

En aquella infausta elección de 2021, el famoso queretano que tenía que espiar las finanzas de los criminales para combatirlos, prefirió espiar a opositores y armar expedientes. Uno por estado. Cuentan que entregó a todos los candidatos a gobernador de Morena expedientes de empresarios locales opositores y de opositores en general, para que pudieran presionarlos y chantajearlos. Algunos candidatos (hoy gobernadores) lo platicaban abiertamente y hasta mostraban los expedientes sin rubor.

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Inzunza sería el primer sacrificado que México entregaría a EU/Mario Maldonado

El Universal | 19/05/2026 |

Si el gobierno de Claudia Sheinbaum quiere enviar una señal de cooperación a Estados Unidos en el caso de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza se perfila como el primer sacrificado. No porque la acusación en su contra sea necesariamente más grave que la del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, sino porque políticamente cuesta menos y procesalmente vale más.

En los círculos seguridad donde se sigue el caso, la lectura es que EU iría primero por quien pueda validar testimonios y acercar a los fiscales estadounidenses al objetivo de mayor peso.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos colocó en el mismo expediente al gobernador con licencia de Sinaloa, al senador morenista y a otros funcionarios y exfuncionarios del estado acusados de haber formado parte de una red de protección al Cártel de Sinaloa, particularmente a Los Chapitos. La acusación sostiene que hubo reuniones con líderes criminales antes de la elección de 2021, apoyo del grupo para garantizar el triunfo electoral de Morena, intimidación a opositores, robo de urnas, secuestros y posterior control sobre corporaciones de seguridad y áreas clave del gobierno estatal.

El expediente está depositado en la temida Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, donde se han llevado algunos de los casos más emblemáticos de funcionarios y políticos, como el del exsecretario de Seguridad de México, Genaro García Luna.

Rubén Rocha sigue siendo una figura demasiado costosa para Morena. Aunque ya no esté formalmente en funciones, conserva peso político y valor simbólico dentro del oficialismo. Facilitar o permitir una acción contra un exgobernador emanado del partido gobernante, acusado de presuntos vínculos con el narcotráfico, detonaría una crisis política inmediata y obligaría a Sheinbaum a enfrentar una crisis inexorable.

Enrique Inzunza se ha negado a renunciar a su fuero como senador, pese a las solicitudes de Palacio Nacional. Su peso dentro de toda la investigación del Departamento de Justicia estadounidense es real. Fue secretario general de Gobierno, operador político de Rocha y uno de sus hombres de mayor confianza. Aparece en las investigaciones como participante directo en la estructura que habría facilitado acuerdos con el grupo criminal Los Chapitos.

Eso explicaría también algunos movimientos recientes. Mientras crecían versiones sobre una posible entrega o detención en San Diego, California, Inzunza publicó mensajes en redes sociales desde Badiraguato, en un aparente intento de enviar la señal de que sigue en Sinaloa y no negocia una salida con autoridades estadounidenses.

Pero el reloj puede acelerarse rápidamente. Dos exfuncionarios del círculo cercano de Rocha ya están bajo control de autoridades estadounidenses. Sus testimonios llevarán ineludiblemente hacia Inzunza, antes que Rocha Moya, quien tampoco saldrá bien librado de las acusaciones, pero su arresto podría demorar más tiempo

El viernes pasado, Sheinbaum sostuvo una llamada con Donald Trump en el contexto de una relación bilateral cada vez más presionada por seguridad, narcotráfico, comercio y migración. Tras la comunicación se anunció la visita de dos funcionarios de alto nivel a México en los próximos días.

Se trata del secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, quien realizará una visita oficial de dos días orientada a coordinar esfuerzos y fortalecer la colaboración bilateral en materia de seguridad. Posteriormente, se espera la llegada de Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas.

La visita de enviados del gobierno de Trump confirma esa presión. El otro frente abierto es el TMEC. Aunque Marcelo Ebrard ya anticipó que la revisión del acuerdo no concluirá en julio, eso no significa que el frente comercial esté desconectado del resto de la relación. Trump ha operado históricamente bajo una lógica transaccional. Si México quiere tener certidumbre comercial y mejores condiciones en la negociación del tratado, Estados Unidos exigirá resultados en seguridad. Por eso Inzunza luce como el favorito a ser entregado como ofrenda a EU.

Posdata 1

La visita del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, a México el próximo 27 de mayo —precedida de los funcionarios encargados de seguridad— es precisamente un mensaje de que todos los temas relevantes para Donald Trump van a estar en juego en la revisión T-MEC.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, admitió hace unos días que la negociación va para largo y que podría derivar en revisiones anuales, una señal de que el tratado sufrirá cambios profundos y, más aún, será un instrumento de presión permanente.

Greer es el principal negociador comercial de Trump y uno de los operadores de la agenda proteccionista de la Casa Blanca. Su llegada se da mientras Estados Unidos endurece su postura en temas como reglas de origen, industria automotriz y contenido estratégico, con varios frentes de disputa.

Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, el desafío es doble. Por un lado, evitar que la incertidumbre comercial golpee aún más la inversión y el crecimiento. Y por el otro, administrar una negociación que incluye los temas de seguridad y migración. Que Greer venga personalmente a reunirse con funcionarios mexicanos anticipa semanas intensas también en materia comercial.

Posdata 2

Por cierto que la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, ya ha ido descartando perfiles con antecedentes, incluido el propio Enrique Inzunza, quien hasta hace apenas unas semanas se aprestaba a ser candidato en 2027 para la sucesión de Rubén Rocha Moya en Sinaloa. El mensaje surge en medio de la presión política y judicial que rodea al oficialismo. La exclusión anticipada del senador revela que Morena comenzó a recalibrar sus apuestas para las elecciones intermedias.

En la misma lista apareció Jorge “El Travieso” Arce, el exboxeador que buscaba competir por una alcaldía en Sonora, así como otros aspirantes cuestionados, en un mensaje con el que la dirigencia morenista intenta fijar públicamente un criterio de selección basado en perfiles “intachables”.

Sin embargo, hay muchos más que están en el supuesto de perfiles con “malos antecedentes”, algunos de ellos muy cercanos a la exsecretaria del Bienestar y actual presidenta de Morena. Como se ha dicho en este espacio, el visto bueno final muy probablemente venga del gabinete de Seguridad que encabeza Omar García Harfuch.

Posdata 3

Elon Musk arrancó la semana con un revés en uno de los frentes que más le obsesionan: la inteligencia artificial. La derrota judicial frente a OpenAI fortalece a Sam Altman en la carrera por dominar el negocio de la IA.

Sin embargo, esta semana también se habla de SpaceX, la compañía de Musk que alista la presentación de su prospecto para salir a bolsa, en lo que podría convertirse en el mayor debut bursátil de la historia.

SpaceX podría levantar hasta 75 mil millones de dólares, con una valuación cercana a 1.75 billones de dólares, una cifra que la colocaría por encima del debut histórico de Saudi Aramco y la convertiría en una de las empresas tecnológicas más valiosas del planeta desde el primer día de cotización.

El verdadero activo es Starlink, la red satelital que Musk ha convertido en negocio global de telecomunicaciones, infraestructura estratégica e incluso una herramienta geopolítica en conflictos internacionales. Wall Street no estaría comprando únicamente la exploración espacial, sino conectividad, defensa y poder tecnológico.

@MarioMal

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Ajolotizados y sin Chiquitibum/Héctor De Mauleón

El Universal, | 19/05/2026 |

Si todo lo maquillan, los homicidios, las desapariciones, ¿por qué no iban a maquillar una ciudad en ruinas? Ocultar es la especialidad de estos gobiernos. Hace unos días la jefa de gobierno Clara Brugada anunció la empresa épica que su gobierno iba a emprender: 

“Llenar de color lo que antes era gris, construir utopías, dibujar murales, transformar el espacio público, pintar de morado feminista”. 

Así que mandó a cuadrillas enteras a pintar la orilla de las banquetas, los puentes peatonales y otras ruinas. La ciudad sigue igual de gris, y con los mismos problemas de agua, transporte, drenaje, alumbrado e inseguridad. 

Quién sabe cuántos millones se han tragado los morados mundialistas. A un tráfico de por sí infernal se ha sumado ahora el ocasionado por los pintores de brocha gorda que cierran carriles para llevar a cabo la transformación, la magna obra con que México va a obsequiar al mundo. 

El Metro echa humo, se inunda y presenta impetuosas cataratas en los días de la lluvia. El aeropuerto es un desastre (el otro, un chiste). Todos los servicios son insuficientes, las banquetas están hechas una ruina y en algunas calles hay baches que son trampas mortales. 

“Lo que antes era gris” se halla cubierto de manera permanente por los toldos de colores de los vendedores ambulantes. Y no hablemos de los bloqueos, que son ya una forma de sobremorir en la CDMX. 

Tuvieron años para prepararse para el Mundial, pero lo único que hicieron fue intentar esconder los coches, mediante el recurso de modificar el calendario escolar (fracasaron), y sacar del botiquín de emergencias el estuche de maquillaje para “ajolotizar” la ciudad (fracasaron también). 

“Qué lamentable que esa sea la crítica que se nos hace”, se lamenta la jefa de gobierno. 

A vuelta de rueda, contemplando los brochazos que hicieron contra toda normativa, y como de costumbre, sin consultar a nadie, recuerdo el Mundial que se celebró en México hace justo 40 años, en 1986. 

Colombia había renunciado a ser sede de la Copa del Mundo en 1982 y hubo casi un año de jaloneos entre Estados Unidos, Brasil y Canadá. Cuando llegó la noticia de que la FIFA había decidido que México entrara al quite (entre otras cosas, había cumplido el requisito de contar con 12 estadios, uno de estos con capacidad mayor a 80 mil personas), la cuenta regresiva hacía mucho tiempo que había comenzado. 

Recuerdo aquella ciudad. Quienes no la conocieron pueden acercarse a ella en las películas que se filmaron en aquellos años. Por más que la nostalgia la maquille, era caótica, sucia, vieja, insegura, contaminada y sobrepoblada (14 millones de habitantes). 

El gobierno de López Portillo había dejado al país en quiebra y ni siquiera el Pacto de Solidaridad Económica lanzado por De la Madrid lograba detener la inflación. Bandas de asaltantes se metían a las casas para amarrar a sus habitantes y saquearlas a gusto. 

Para colmo, ocho meses antes de la inauguración había llegado el mazazo del 19 de septiembre de 1985. Había escombros, edificios derruidos y edificios sin ventanas a punto de caerse por todos lados. Los Ejes Viales no resolvían el tráfico, abordar un Ruta 100 era un milagro y el Metro era desde entonces una puerta al infierno. Un infierno mucho menor, pero un infierno al fin. 

Eran los días de Hoy Mismo con Guillermo Ochoa, de 24 Horas de la Tarde con Lolita Ayala y Abraham Zabludovsky, de El Mundo del Espectáculo con Paty Chapoy. “Cuna de lobos”, “La carabina de Ambrosio”, XETU con René Casados. Los niños veían He-Man y Mazzinger Z. Acababa de llegar a la ciudad el Videocentro: una maravilla en tiempos en que la televisión cerraba transmisiones a las 12 de la noche. 

Pedro Ramírez Vázquez había planeado para el Estadio Azteca nueve decoraciones distintas. Recuerdo, entre estas, piñatas y mariposas. A pesar de la ciudad destruida y de los graves problemas del país, a pesar de los sonados fracasos de la Selección (en un partido de preparación perdió 5-0 frente a Italia y el desconocido que la dirigía, Bora Milutinovic, carecía de experiencia en partidos internacionales), a pesar de las marchas contra el Mundial que se desataron (“¡No queremos goles, queremos frijoles!”), el Mundial prendió desde mucho antes de la inauguración. 

La imagen de Pique, la mascota de la Copa Mundo, creada por un grupo de estudiantes de la Ibero que ganaron un concurso en el que se recibieron más de 16 mil diseños (ver la extraordinaria crónica de Francisco Javier González, “El 86, el año en que México cambió al mundo”), salía al paso en todos los rincones. La frase del diseñador Rubén Santiago, ganadora del mismo concurso, “El mundo unido por un balón”, sería considerada la mejor en la historia de los Mundiales. Explotó además el famoso comercial de Carta Blanca, al que la visión de cinco o seis segundos de la bellísima Mar Castro, la Chiquitibum, le permitió quedarse para siempre. 

Al final se vendieron más de dos millones de boletos. La rechifla que recibió el día de la inauguración Miguel de la Madrid, transmitida a 400 millones de personas en todo el planeta, permite entender la generosidad de la presidenta Sheinbaum, quien ha preferido obsequiar su boleto. 

Francisco Javier González recuerda que en uno de los partidos de la Selección se fue la luz en la cabina, justo cuando comenzaba a escucharse el Himno, y que entonces el estadio colmado por más de 100 mil personas lo entonó, inolvidablemente, a capela. 

Fue un Mundial histórico en muchos sentidos. El Mundial de Maradona, y de ese poema de gol que le anotó a Inglaterra (no hablo del de la Mano de Dios). El del gol más bello en la historia de la Copa del Mundo: el que metió de tijera, en el partido contra Bulgaria, Manuel Negrete. 

La Selección se descarriló al final de la peor manera, en una penosísima tanda de penales. Pero aquel fue un Mundial perfecto en una ciudad en ruinas. 

La Copa del Mundo regresa cuatro décadas y encuentra otra ciudad en ruinas. Ajolotizada, pero en ruinas, y sin Chiquitibum. 

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Segundo piso

Manuel Buendía en las sombras: la CIA y la ultraderecha en México/ Luis Castro Obregón

El Financiero,  mayo 19, 2026 |

El periodismo de investigación de Manuel Buendía (1926-1984) develó durante años la constelación de fuerzas que operaban en las sombras del Estado mexicano.

A diferencia de otros periodistas de su tiempo, no se conformó con registrar escándalos aislados ni con describir la superficie del poder; su trabajo consistió en identificar las conexiones profundas entre actores que, en apariencia, pertenecían a esferas distintas: agencias de inteligencia extranjeras, organizaciones ideológicas clandestinas, élites políticas y estructuras criminales emergentes.

En el centenario de su nacimiento (24 de mayo) conviene valorar sus lecciones de periodismo.

Uno de los ejes más audaces de su investigación fue la presencia de la Agencia Central de Inteligencia en México. Buendía desmontó la idea de una relación bilateral limitada a la diplomacia formal.

Documentó un entramado de operaciones encubiertas que utilizaban el territorio mexicano como plataforma de vigilancia y control sobre América Latina.

Sus hallazgos apuntaban a una doble dimensión: por un lado, la observación de movimientos de izquierda en la región; por otro, la capacidad de influir, directa o indirectamente, en decisiones del aparato estatal mexicano.

Buendía no hablaba en abstracto. Nombraba agentes, describía mecanismos, reconstruía rutas de operación. Señalaba cómo ciertas investigaciones académicas o proyectos de cooperación podían funcionar como fachadas para actividades de inteligencia, y advertía sobre la vulnerabilidad de la soberanía nacional frente a estas dinámicas.

Ese cuestionamiento se entrelazaba con otro de sus frentes de investigación: el resurgimiento de organizaciones de ultraderecha con vínculos internacionales.

Su trabajo sobre “Los Tecos”, en la Universidad Autónoma de Guadalajara, mostró una estructura que operaba bajo lógicas de sociedad secreta, con ritos de iniciación y conexiones con la Liga Mundial Anticomunista. Buendía describió cómo la educación, la religión y la política se convertían en trincheras de una guerra ideológica que se libraba en redes cerradas y disciplinadas.

Las investigaciones revelaban una realidad inquietante: la cercanía de estos grupos a sectores formales del poder. Buendía documentó flujos de financiamiento, afinidades políticas y puntos de contacto con actores del Partido Acción Nacional y con jerarquías de la Iglesia católica.

No se trataba de acusaciones ligeras, sino de una advertencia sobre la posibilidad de que proyectos profundamente antidemocráticos encontraran cauces de influencia en instituciones legítimas.

Esa capacidad de sostener sus revelaciones descansaba en un elemento fundamental: el archivo. En su oficina, Buendía construyó uno de los sistemas de documentación privada más sofisticados de su tiempo. Lejos de la intuición, de la filtración o del golpe de suerte, su trabajo se apoyaba en la recolección sistemática de datos, en la elaboración de fichas, en el seguimiento de trayectorias personales y en la identificación de redes de poder.

Cada nombre, vínculo o antecedente era registrado y cruzado con otras fuentes, en una lógica que hoy reconoceríamos como inteligencia de datos aplicada al periodismo.

Este “periodismo de archivo” no solo elevó el estándar de la investigación en México; lo blindó. Frente a un entorno donde el desmentido oficial era una herramienta recurrente de control, Buendía construyó textos prácticamente inexpugnables, sostenidos por capas de verificación y corroboración múltiple.

La “ética de la síntesis” fue otra de sus aportaciones clave: la capacidad de traducir tramas densas en piezas breves, legibles y contundentes, capaces de impactar tanto a especialistas como a lectores comunes. Todo sin perder complejidad ni rigor periodístico.

Sus últimas investigaciones apuntaban hacia la consolidación de estructuras del narcotráfico con protección política. El 30 de mayo de 1984, esa línea de indagación se interrumpió con su asesinato en pleno centro de Ciudad de México. La implicación de José Antonio Zorrilla Pérez, entonces titular de la Dirección Federal de Seguridad, evidenció el grado de descomposición de una institución encargada de proteger al país.

El impacto de su homicidio fue inmediato. En el gremio periodístico se rompió la idea de que la notoriedad ofrecía algún tipo de resguardo.

A la distancia, el centenario de Buendía obliga a releerlo. La discusión sobre la injerencia extranjera, la persistencia de grupos ideológicos radicales y la corrupción no pertenece al pasado.

Buendía fue un cartógrafo de las zonas oscuras del poder. Recordarlo hoy exige al periodismo verificar sin concesiones, documentar con rigor las interconexiones entre instituciones y actores, cruzar fuentes oficiales y no oficiales hasta construir una verdad que perdure frente a la desinformación.

Lecturas sugeridas: “La CIA en México” y “Ejercicio Periodístico” de Manuel Buendía (FMB).

Gracias, LGCH.

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Los patrocinadores de Mérida y Díaz/ Jorge Fernández Menendez

Excelsior, 19 de mayo de 2026

La entrega a la fiscalía sur de Nueva York del ex secretario de seguridad de Sinaloa, Gerado Mérida, y la del ex secretario de finanzas del estado, Enrique Díaz, no sólo exhibirá la trama de complicidades de estos y otros funcionarios, comenzando por el gobernador Rubén Rocha Moya y el ex secretario de Gobierno, Enrique Inzunza (ambos escondidos, me imagino que protegidos por el gobierno), sino también de quienes los colocaron en esos cargos.

En el caso de Gerardo Mérida, un general en retiro que está acusado hasta de haber proporcionado información y protección a los Chapitos de operativos y acciones militares en su contra, la gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde, una mujer incondicional del gobernador Rocha (el mismo que la llamó, durante un evento público y en tono de burla, “una meserita” que antes de ser diputada trabajaba en una lonchería de Dimas, Sinaloa, y que llegó al Congreso tras salir sorteada en una tómbola de Morena), declaró que Rocha no tenía relación alguna con el ex secretario Mérida porque éste, dijo, había sido enviado por el ejército, lo que provocó una fuerte reacción militar. 

Mérida no fue propuesto por el ejército para la secretaría de seguridad de Sinaloa: fue una propuesta del que fuera jefe de la seguridad de López Obrador y luego en el sexenio pasado el director de Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez, que fue quien colocó a varios militares retirados en tareas de seguridad en la pasada administración.  Mérida, con el cambio de mandos en la Defensa y el CNI, fue separado de ese cargo. Audomaro Martínez es uno de los objetivos de la seguridad estadounidense, por muchas razones, pero lo acusan, entre otras cosas, de haber filtrado a la inteligencia rusa y cubana los nombres de todos los agentes estadounidenses en México. 

El caso de Enrique Díaz se relaciona directamente con el manejo de las finanzas de Rocha, pero también con sus hijos y los hijos del ex presidente López Obrador. Díaz llega a la secretaría de finanzas de Sinaloa a través de Juan Pablo de Button, actual secretario de Adminsitración y finanzas de la ciudad de México y antes un poderoso subsecretario de egresos en Hacienda el sexenio pasado, con Rogelio Ramírez de la O (aunque nunca fue de su confianza). Button es una pieza central en los engranajes de Andy y Bobby, Andrés y Gonzalo, los hijos del presidente López Obrador.

La relación política entre De Botton Falcón y los hijos del ex presidente López Obrador deviene de la amistad y la estrecha cercanía y confianza, construida por vínculos familiares y escolares. Son aliados estratégicos y por eso cuando ya no tenía espacio en la secretaría de Hacienda, fue confirmado en el gobierno más afin a los hijos del expresidente, el de Clara Brugada en la ciudad de México. 

De Botton mantiene una relación de amistad desde la juventud con los hermanos López Beltrán, principalmente con Andy, con quien coincidió durante la preparatoria en el colegio privado Escuela Logos, una institución que era propiedad y estaba dirigida por el padre del funcionario, Sergio de Botton Emmert. 

De Botton es considerado como parte del grupo compacto de funcionarios cercanos a los hijos del ex presidente. Su carrera nació y se desarrolló con el sexenio de López Obrador. Inicialmente fue Director General de Nafin y Bancomext, para llegar después a la estratégica subsecretaría de Egresos de Hacienda,  donde decidía el destino del presupuesto federal. Así fue como colocó a varios secretarios de finanzas en los estados. Uno de los más cercanos era, es, Enrique Díaz.

Entonces la entrega de Mérida y Díaz no sólo desentrañará las relaciones de poder con el crimen organizado en Sinaloa, sino también las relaciones estratégicas del grupo de los hijos del ex presidente, tanto en el ambito de la seguridad, vía Audumaro Martínez, como con el manejo económico y financiero, vía Juan Pablo de Button. Son dos de los eslabones centrales desde los cuales se puede jalar toda la cadena.

Mientras tanto se anunció que en los próximos días estarán en México el responsable del Homeland Security, Markwein Mullin, la zarina antidrogas, Sara Carter y el responsable de la negociación del TMEC, Jameison Greer. En otras palabras, es la confirmación de que la negociación del TMEC estará atado a los avances que haya en colaboración y seguridad. En ese camino la posición actual del gobierno federal se tornará insostenible.

De Chihuahua a Coahuila

No es una conspiración neoconservadora, como se dice en la mañanera y en otros ámbitos, lo que hay es un deterioro notable de las percepciones de Morena en la sociedad, sobre todo en el norte del país. La marcha contra Maru Campos organizada por Ariadna Montiel y sobre todo por el secretario de organización de Morena, Andy López Beltrán, para mostrar fuerza e imponer el discurso soberanista y construir una narrativa ante la crisis que están sufriendo por el tema Sinaloa, terminó siendo un sonado fracaso: de los 200 mil manifestantes que prometieron no llegaron a cinco mil y Andy sintió, por primera vez, como una catarata de insultos caía sobre su persona en un evento público. No se exhibió músculo sino una extrema pérdida de masa muscular. 

A eso se sumará en apenas tres semanas Coahuila, en unas elecciones locales que también le fueron encargadas a Andy. Hoy los candidatos del PRI local de Manolo Jiménez están arriba en todas las encuestas en los 16 distritos electorales. Puede ser el punto final para Andy. Aunque siempre tendrá el refugio tabasqueño.

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La máscara de Andy; Leo hoy a Guadalupe Loaeza  en Rerforma, muy a su estilo irónica, mordaza…

Lupita Loaeza nos invita a mirar detrás del rostro del poder cuando se desvanece la inmunidad. Nos traslada al aeropuerto de Chihuahua, donde Andrés - Andy-, López Beltrán —el operador en la sombra— quedó cercado no por los aplausos de la estructura, sino por un tsunami de indignación ciudadana.

Loaeza describe con precisión cómo el miedo es imposible de maquillar. Detrás de la mirada pálida de Andy, se asomaba un rictus de soberbia rota; la expresión del alter ego de la Cuarta Transformación que, de pronto, se descubre vulnerable ante el reclamo social.

Hoy, el heredero del Señor de Palenque camina con el peso de las contradicciones que la periodista pone sobre la mesa: los lujos en Tokio que asfixian la austeridad, las sombras del huachicol fiscal y un rechazo ciudadano que ya supera el 60%. Loaeza lo retrata con claridad meridiana -dir+ia mi amigo Abel Alcantara- : el apellido que antes fue un escudo de oro, hoy es una factura muy cara que la realidad le empieza a cobrar. Al final, la máscara se ha caído.

Para la historia inmediata

La máscara de Andy/Guadalupe Loaeza 

REFORMA, 19 mayo 2026;

Andy (López Beltrán) tiene sin duda muchas caras, según las circunstancias. Cómo olvidar la que tenía mientras a sus espaldas gritaba un tumulto de gente en la terminal del aeropuerto internacional de Chihuahua: "¡¡¡Fuera narco Morena, fuera!!!". "¡¡¡Fuera, fuera!!!", vociferaban entre jaloneos y empujones. Era un enjambre enfurecido. "¡¡¡Fuera, ratero!!!".

El joven secretario de Organización de Morena, con su barba que le crece desde el cuello y su bigote un poco ralo, se veía aterrado, por más que se sujetaba por la espalda de la chamarra de su guardaespaldas, que iba al frente, no podía avanzar, el tsunami de gritos se escuchaba cada vez más fuerte. Andy (como odia que lo llamen) se veía devastado, pálido y con una tensión corporal que se advertía a leguas. Por más que procuraba guardar la calma, su expresión facial lo delataba: estaba muerto de miedo. Entre más avanzaba la comitiva hacia la salida, más fuerte gritaba el grupo de ciudadanos que se arremolinaba sosteniendo entre sus manos cartones con consignas de protestas: "Morena aquí ¡¡¡nooooooooooo!!!". Era una expresión ciudadana como las que me gustan, una expresión de protesta genuina en rechazo a la presencia de los dirigentes de Morena. Cuando con muchos trabajos llegaron a la salida, los manifestantes rodearon la camioneta negra que trasladaría al "junior", escoltado por personal de seguridad. En ese momento, muchos golpearon la carrocería mientras exigían que los morenistas abandonaran el estado. Todo esto ocurría en el contexto de la movilización convocada por Morena en Chihuahua en contra de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, luego del operativo realizado el pasado 19 de abril en la Sierra Tarahumara, después del cual murieron dos agentes de la CIA y dos mexicanos.

Es bien sabido que el rostro es el canal más expresivo y difícil de controlar: la cara de Andy lo decía todo: confusión, soledad, hartazgo, rabia, todo lo anterior, revuelto con un ligero rictus de soberbia, como diciendo: "¿Qué no saben quién soy, bola de estúpidos e ignorantes? Soy nada menos que el hijo del líder y fundador del movimiento más importante de América Latina: Morena, soy su alter ego, soy el que opera realmente la 4T en Palacio, y soy el futuro presidente de México para las elecciones de 2030". He allí la máscara de Andy que oculta muchas heridas abiertas. Porque en el fondo él sabe lo deteriorado que está el movimiento de su padre, él sabe que Rocha Moya tenía relaciones con Los Chapitos, él sabe que en estas condiciones de tensiones y reclamos por parte de la ciudadanía jamás contará con los 10 millones de afiliados para las elecciones del 2030. Y sabe que todo el caos que está viviendo Morena el responsable es su padre. Hemos de decir que ante la pregunta "¿Por quién definitivamente no votarías nunca para Presidente?", Andy López Beltrán encabeza la lista con un 60.4% de rechazo ciudadano, superando incluso a Alito Moreno del PRI, que tiene el 55.8%. Para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, una de sus tantas metas políticas en el 2030, apenas obtiene el 1.6% de las preferencias, ubicándose al fondo de la tabla entre los aspirantes. ¿No será que su apellido en lugar de sumarle, le resta?

Me da la impresión que su fábrica de chocolates de marca Rocío también ha de estar por los suelos a pesar de los beneficios del programa federal "Sembrando Vida". Sus escándalos pasados le están pasando la factura, su imagen está completamente deteriorada. Su "austeridad republicana" nada tuvo que ver con su viaje a Tokio en donde se hospedó en un exclusivo hotel con gastos superiores a 177 mil pesos. Pero eso no es todo, Andy está señalado por sus presuntos vínculos con redes de huachicol fiscal. Por añadidura todavía se escuchan las críticas dentro de Morena, por los resultados en las elecciones de 2025 en Durango, en las cuales perdió muchos espacios estratégicos.

Asustado o no asustado por la manifestación de absoluto rechazo del aeropuerto de Chihuahua, Andy sigue percibiendo su sueldo que equivale a alrededor de 127 mil 183 pesos mensuales. Obviamente no quiere dejar de cobrar, ¿cómo lo haría si está haciendo todo lo que está en sus manos por cambiar la imagen de Morena?

gloaezatovar@yahoo.com

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La Cronica de hoy -

Duras y maduras; la solitaria Ariadna/  Rafael Cardona

El secreto de todo orador exitoso es el histrionismo. También la preparación del escenario.

Hablar con la encendida verborrea cuya abundosa estridencia nos hace creer en la sinceridad y el compromiso de quien habla. Gestos, gritos, manos al aire, ojos al cielo, índice de fuego en la acentuación gestual de las palabras; emoción a raudales, orgasmos fingidos, todo eso hace posible el enloquecimiento y el convencimiento de las masas cuya condición la aleja de la reflexión y las acerca a la emoción.

Claro, la masa no piensa; siente. No habla, grita. Por eso no hay convocatoria sin movilización. El llamado “acarreo” no es sino la capacidad profesional de un partido para colmar los espacios donde quiere probar la fuerza de sus ideas.

Las plazas colmadas se organizan semanas antes del día de la función. Por eso es insólito cómo el secretario de Organización de Moena, Don Andy (el corrido de Chihuahua). Quiso manejar la fallida asamblea contra Maru Campo llegando a la ciudad un día antes. Así no se puede. Y si iba y venía, tampoco. Ya se comprobó.

A lo largo de mi vida he visto enormes oradores. El mayor de ellos por su mezcla entre estoicismo y dinamita fue Fidel Castro, quien ordenaba colmar la Plaza de la Revolución hasta vociferar durante cinco o seis horas sin un sólo asistente fuera de su lugar.

El orador genial –además--, siempre termina proponiendo una disyuntiva rotunda: Patria o muerte, por ejemplo.

En México no podemos olvidar el caso admirable de Andrés López y sus miles de discursos entre el amor y el Apocalipsis. Por el bien de todos, primero los pobres... al diablo con sus instituciones... si no gano en esta, me voy a la chingada... a ver quién amarra al tigre, decía el dueño del gran gato y la cadena.

Hoy, entre sus muchas carencias, Morena no tiene un (a) orador (a) o comunicador (a) notable porque tampoco tiene entre sus filas a un (a) político (a) con suficiente talento. Todos son imitadores sin imaginación ni personalidad.

El reciente fracaso en Chihuahua (digámosle mejor tropiezo, para ser medianamente comedidos) ha sido atribuido por la debutante Ariadna Montiel al boicot de la gobernadora Maru Campos quien cerró caminos y frenó transportes para dificultar la concentración de los patriotas cuyo pecho detendría las balas del entreguismo vendepatrias.

Aceptemos (sin conceder) la veracidad absoluta de eso como origen del petardo. Démosle a Campos una capacidad de la cual obviamente carece. Si supiera acarrear y movilizar, ya se habría mandado a hacer una gigantesca concentración en favor suyo. Pero no se le ocurre imitar a Luis H. Álvarez (panista) cuando el “fraude patriótico” o a César Duarte cuando sacó a la calle a 200 mil personas en Ciudad Juárez para cantar con Juan Gabriel y demostrar el éxito (y lo tuvo) en la contención de la violencia juarense.

Pero lo más notable en este caso es el verdadero boicot: el interno. Los morenos dejaron sola a su dirigente. Difícilmente la gobernadora Campos habría podido impedir la llegada de los principales cuadros de Morena quienes abandonaron a su nueva presidenta (como lo habrían hecho también con la anterior), a pesar del patriotismo (patrioterismo implícito en la convocatoria de respaldo a la soberanía nacional encarnada (obviamente) en la presidenta Sheinbaum quien no parece tampoco gozar del acompañamiento indeclinable de sus correligionarios y ni siquiera de sus colaboradores. Siempre la dejan sola. Le botan las chambas (Pemex; SHCP, SRE, etc) y se queda con el silbido en la loma.

La falta de compromiso revela también el profundo desdén o la incomprensión hacia el verdadero motivo de la concentración: no era para solicitar la licencia o el juicio de la gobernadora: en el fondo era para apoyar la versión presidencial de la realidad actual dónde chocan dos concepciones: una, la corrupción de Morena desnudada (también) por Estados Unidos con las múltiples solicitudes de extradición de casi todo el gabinete de Rocha Moya (Mayo) y la otra: todo eso, junto con los agentes de la CIA colaboradores accidentalmente muertos en Chihuahua, indica la ambición imperial de intervenir en el territorio mexicano y de paso determinar la gobernanza del país, a través de una ruin campaña de desestabilización a la cual cooperan los malos mexicanos.

Dicho así, los buenos mexicanos serían quienes realizaran acciones favorables al diagnóstico nacionalista y patriótico.

Pero esa tesis es tan feble y superficial como para no afianzarse –con acciones reales y sencillas, como ir al norte a repudiar a la traidora en un acto partidario--, ni siquiera entre quienes deberían estar hombro con hombro y escudo con escudo, en el indeclinable apoyo de la señora presidenta (con A).

Y no fueron. Ni los líderes de las cámaras, ni los gobernadores, ni siquiera los habituales merolicos de Morena.

Ariadna quiso señalar el laberinto con un hilo de oro y se perdió a la mitad del dédalo. No importa si Maru la saboteó o no. Es más notable cómo la abandonaron sus fraternos compañeros supuestamente solidarios en las duras o las maduras mientras Adán Augusto, mentor de la aspirante Andrea Chávez (ella si presente con el agua y el molino) tocaba la marimba en la fiesta de cumpleaños de Yunes.

OTRO PETARDO

Cuando Donald Trump (2019) le apretaba el cuello, el caudillo de la transformación decidió protestar contra los aranceles; dobló las manos, organizó una tardía protesta fronteriza y hasta llevó a un mercader del credo evangélico a respaldar su bíblica protesta. Pero acató la disyuntiva: cerró el paso de los migrantes con la Guardia Nacional y evitó algunas tarifas.

“Al presidente Donald Trump no le levanto el puño cerrado, sino una mano abierta y franca”.

Eran los tiempos del zacatito pa’l conejito.


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Las columnas políticas hoy, martes 19 de mayo de 2016

El discurso en la mañanera sobre el "caso Sinaloa" empieza a sonar desgastado, y con todo respeto, señora Presidenta, parece que y...