El jueves 10 de marzo de 2011 durante una audiencia en el Subcomité de Apropiaciones del Senado estadounidense, el procurador general Eric Holder dijo que “la misión de la ATF es detener el flujo de armas hacia México”. Y agregó: “Es cierto, ha habido preocupaciones. Tomo esos alegatos muy seriamente y es por eso que he solicitado al inspector general un informe al respecto.
Después de varios meses de investigación y de haber revisado de 100, 000 documentos y entrevistas a más de 130 testigos, el inspector general Michael E. Horowitz del Departamento de Justicia de EU entregó un informe de 512 páginas, con anexos incluidos http://www.justice.gov/oig/testimony/t1220.pdf, donde solicito fuertes sanciones administrativas- y no cargos penales- 14 funcionarios de la dependencia –no incluye a su jefe al fiscal Eric Holder- por aplicar estrategias equivocadas, incurrir en errores de criterio y tener fallas administrativas durante las operaciones denominadas: "Rápido y Furioso" y Receptor Abierto .
Conviene señalara que esta investigación es paralela a la de un Comité del Congreso encabezado por Darell Issa.
Horowitz halló fallas en el trabajo de los jefes principales del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), del personal de la institución y de la fiscalía federal en Phoenix, así como de altos funcionarios de la división penal del Departamento de Justicia en Washington DC.


