El Dios futbol..
"Va a estar muy, muy bien", nos prometieron desde el atril matutino. Pero ayer, el optimismo institucional chocó de frente con una realidad asfixiante. Fuimos testigos de un intento colosal por armar un espejismo de primer mundo; un escenario montado a las prisas para que nuestro dolor cotidiano no le arruinara la selfie a los turistas.
Sobre el asfalto hirviente de Tlalpan se libró el primer partido del Mundial, y no se jugó con una pelota. La marea verde de aficionados se topó con el campamento de la CNTE y el frío acero de los antimotines. ¿El resultado? La gente, simplemente, los hizo a un lado. El Dios futbol demostró que, en la calle, la pasión supera cualquier barricada política.
Adentro del Estadio Azteca, la narrativa tomaba otro cauce. Como bien apunta Juan Villoro en su crónica para Reforma, el verdadero protagonista no rodó sobre el césped, sino que latió en las tribunas. Pese a una inversión de cuatro mil millones de pesos, el sonido local falló estrepitosamente. El espectáculo sobrevivió solo porque la afición decidió cantar a capela, mientras manos anónimas repartían pañuelos blancos con una consigna que rebotaba en el concreto: "¡Saca el pañuelo, saca a Morena!".
Esa misma polaridad encontró un rostro en la figura del empresario Ricardo Salinas Pliego, el llamado "Tío Richi". Su aparición en el Azteca funcionó como un termómetro instantáneo: ante un grito aislado de "¡presi!" que emergió de la multitud, la voz de una mujer cortó el aire húmedo con una respuesta tajante: "¡Jamás!". Era la estampa viva de un país respirando euforia y rechazo a escasos metros de distancia.
Y en medio del grito ensordecedor, una pregunta flotaba pesadamente: ¿Dónde estaba la presidenta?
A 18 kilómetros del epicentro. Cobijada en la trinchera del Deportivo Hermanos Galeana. El diagnóstico fue crudo: prefirió no arriesgar la investidura ante la certeza de un abucheo monumental. El planeta entero vio inaugurarse la Copa sin las palabras de la líder del país anfitrión. La actriz Salma Hayek tuvo que salvar el protocolo, mientras la promesa de ceder el asiento principal a la joven futbolista indígena Yolett Cervantes quedó al descubierto como un escudo perfecto para justificar el palco vacío. Por cierto, ¿dónde diablos sentaron a Yolett?
Pero en el césped, ajeno al caos del asfalto y a los vacíos del poder, ocurrió el milagro. México dos, Sudáfrica cero. Las lágrimas de Raúl Jiménez mirando al cielo fueron la epopeya de la resiliencia pura.
La fiesta terminó bajo una tormenta, literal y metafórica. Mientras cientos de miles marchaban empapados pero felices hacia el Ángel de la Independencia, las madres buscadoras, cargando la memoria de más de 130 mil desaparecidos, se estrellaban contra las vallas policiales. Y la respuesta oficial no fue empatía; fue auditar quién financió su protesta. Una burocracia que fiscaliza el dolor en lugar de buscar a los ausentes.
Hoy la pelota rueda y el corazón de la ciudad entra en calor. Pero como diría Sabines, el dolor es un ensayo de la muerte; y en este México nuestro, mientras unos gritan en la tribuna, otros siguen escarbando la tierra bajo la lluvia. El Dios futbol se impone, sí, pero el partido de la gobernabilidad lo seguimos perdiendo por goleada.
##
El muro de Tlalpan
Dieciséis autobuses llegaron a la caseta de Tlalpan en la autopista México-Cuernavaca. No traían simples pasajeros; cargaban consigo el peso de casi doce años de un peregrinar exhaustivo y doloroso. De un lado del peaje, la promesa del asfalto capitalino; del otro, un muro policial aguardando.
La escena rápidamente se transformó. Un grupo de aproximadamente cien jóvenes normalistas de Ayotzinapa, con los rostros ocultos tras capuchas, descendió de las unidades. Al notar la fuerte barrera de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el avance se detuvo. Aunque no hubo un choque directo cuerpo a cuerpo, la tensión acumulada estalló contra la infraestructura: las cabinas de cobro quedaron reducidas a escombros bajo piedras y palos. Minutos después, los jóvenes subieron a los autobuses y emprendieron el regreso, dejando la vialidad completamente paralizada.
El operativo de la Fuerza de Tarea, que incluyó binomios caninos olfateando entre los restos de la caseta en busca de explosivos, no surgió del vacío. Apenas el lunes pasado, las autoridades aseguraron artefactos de manufactura casera en otro autobús proveniente del Estado de Guerrero, lo que ha mantenido las revisiones en un estado de alerta constante.
El Rostro Humano detrás del Choque
Sin embargo, la verdadera tragedia de esta jornada no se mide en vidrios rotos, sino en el quiebre de la confianza. Detrás de esta barricada física y burocrática viajaban las familias de los 43, quienes venían con la esperanza de sentarse en una mesa de diálogo de alto nivel con Gobernación, Relaciones Exteriores y la Fiscalía.
El reclamo de María Concepción Rodríguez, madre de Jesús Jovany, corta la respiración y resume el sentimiento generalizado:
"¿Qué somos nosotros para que nos lleven perros? Eso nunca había pasado..."
El Costo de Cerrar las Puertas
Este operativo nos deja tres duras realidades sobre la mesa:
Criminalización del dolor: Desplegar contención de choque frente a familias que buscan a sus hijos profundiza una herida y aleja la confianza institucional.
Diálogo en retroceso: La cancelación de la reunión con las autoridades clave es un golpe devastador en un momento donde las respuestas escasean y el tiempo se agota.
Resiliencia inquebrantable: El obstáculo en Tlalpan detuvo los motores de los autobuses, pero no ahogó la consigna. El "¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!" demuestra que el cansancio físico aún no doblega a la esperanza.
Hoy, la puerta de la ciudad se cerró físicamente. Pero debemos recordar que la justicia jamás podrá construirse si el primer paso de la autoridad es bloquear el camino de quienes llevan más de una década exigiéndola.
#
La Coordinadora perdió lo ganado...
¿Qué sentido tiene sentarse a la mesa cuando la respuesta siempre es un muro?-, pregunto la Presidenta hoy..
Con una mezcla de firmeza y evidente frustración, la presidenta Sheinbaum desnudó el callejón sin salida en el que se ha convertido la negociación con los profes de la CNTE.
Describió un escenario de desgaste donde las palabras dichas en privado se desvanecen al salir a la calle. Mientras la amenaza de paralizar el aeropuerto capitalino flota como una provocación constante, el gobierno camina sobre una línea delgada: contener sin golpear, negándose a encender la chispa de la represión que algunos parecen buscar.
Sin embargo, el corazón del quiebre no está en las marchas, sino en el poder. Ante la exigencia de la cúpula sindical de retomar el control de las plazas a puerta cerrada, la respuesta de Sheinbaum fue un desafío directo: "preguntémosle a las bases". Una consulta a ras de tierra que, paradójicamente, los propios líderes magisteriales han decidido rechazar
#
Las columnas políticas hoy, viernes 12 de junio de 2026
Pese al plantón, rodó el balón... y hubo fiesta
Bajo Reserva/El Universal
Después de semanas de tensión política por el chantaje de la CNTE y su amenaza de boicot al Mundial, ayer sí rodó el balón y, aunque fue una victoria poco brillante de la Selección en la cancha, la gente salió a la calle a festejar e inundó la ciudad de banderas tricolores y camisetas verdes. Las obras pendientes, el caos de movilidad por los trabajos a toda prisa y por los bloqueos de los maestros fueron puestos de lado ayer y hubo una especie de recuperación de la ciudad: quedó claro que las calles no son de los paristas de la CNTE ni de los aparatos políticos de los gobiernos que pintan de sus colores los espacios públicos. La protesta de las madres buscadoras se hizo presente también con esa dolorosa realidad que al parecer se quisiera esconder. Después, la CNTE sigue en plantón, las obras siguen pendientes y la realidad permanece, pero por unas horas hubo fiesta organizada por la gente. Y el Mundial ya empezó.
¿La USI... qué?
A propósito del conflicto magisterial, nos cuentan que en Palacio Nacional hubo ayer un momento muy incómodo para el secretario de Educación, Mario Delgado. Pese a ser el titular de la SEP y encabezar el diálogo con la CNTE, no pudo recordar el significado de USICAMM, uno de los principales temas de negociación con los maestros en paro. Don Mario buscó la respuesta en su celular para pasársela a la presidenta Claudia Sheinbaum durante la mañanera, pero ella ya la tenía. Los detalles a veces también hacen examen y el secretario simplemente reprobó. El gobierno ofrece a la Coordinadora una transformación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros que, según los expertos, equivale a regresarle el control de las plazas y adscripciones que había perdido. Pero el secretario no parece tener claro el asunto. ¿O eran los nervios por el inicio del Mundial?
Al fin sirvió para algo la megapantalla de la Cámara
Nos cuentan que la megapantalla colocada por la bancada de Morena en San Lázaro para sus conferencias pomposamente llamadas “las legislativas del pueblo”, la cual durante algunos meses dejó de usarse y ya hasta telarañas tenía, finalmente sirvió para algo ayer, cuando el coordinador guinda, Ricardo Monreal, decidió aprovecharla para que empleados de la Cámara de Diputados pudieran ver el partido inaugural de la Copa del Mundo entre México y Sudáfrica. Don Ricardo celebró los goles del Tri junto a su hermano, el gobernador de Zacatecas, David Monreal, así como con empleados del legislativo. Por un momento se olvidaron las críticas de jubilados que se han manifestado en la Cámara baja y hubo fiesta con el triunfo de la Selección. Del vocero de Morena, Arturo Ávila, impulsor de las conferencias y del pantallón, ni sus luces.
Cuau ya subió a la tribuna… del estadio
Criticado por su muy pobre producción de iniciativas y no se diga de participaciones en tribuna o en comisiones en San Lázaro, el diputado morenista Cuauhtémoc Blanco ayer fue uno de los primeros en llegar al Estadio Ciudad de México para disfrutar desde un palco VIP la inauguración del Mundial y el partido entre México y Sudáfrica. Para que no se diga que no sube a la tribuna. Lo suyo, queda claro, es el futbol. La duda es si el también exgobernador de Morelos se animará a ir a algún partido mundialista en territorio estadounidense en estos tiempos de desvisadero a políticos con señalamientos de relaciones peligrosas con el crimen organizado.
####
Díaz Ordaz y De la Madrid apechugaron
El asalto a la razón/Carlos Marín
Milenio,
A 10 días de la matanza de Tlatelolco, en un país que no terminaba de asimilar la magnitud de la represión, Gustavo Díaz Ordaz tragó saliva, enfrentó el ambiente adverso y encabezó en Ciudad Universitaria la inauguración de los Juegos Olímpicos.
Dos años más tarde volvió a exponerse ante decenas de miles de espectadores en el Azteca para darle arranque a la primera Copa Mundial de futbol que hubo en México.
Casi 16 años después, Miguel de la Madrid tampoco rehuyó el encuentro con las multitudes: el 31 de mayo del 86 apareció en el mismo estadio para dar inicio al segundo Mundial de futbol.
Ambos presidentes fueron recibidos con abucheos y rechiflas, uno por haber aplastado al Movimiento Estudiantil y otro por el enojo de quienes lo responsabilizaban, injustamente, de indiferencia ante la devastación causada por los terremotos de septiembre de 1985.
Los dos hicieron lo que se espera de cualquier jefe de Estado en una democracia: encabezar los actos más relevantes de la vida nacional y someterse al juicio de la ciudadanía.
Gobernar implica exponerse. El poder no consiste en recibir aplausos, sino en asumir los costos de las decisiones y escuchar, aunque incomode, el descontento social.
Es deprimente y deplorable que en la tercera ocasión en que México albergó el partido inaugural de una Copa Mundial, la presidenta Claudia Sheinbaum optara por mantenerse alejada del principal escenario. Mientras el Azteca concentraba la atención internacional y la ceremonia era encabezada por el presidente de la FIFA y Salma Hayek, la mandataria siguió el acontecimiento desde una alcaldía “popular”.
La explicación formal podrá ser cualquiera, pero la deducción política obvia es inevitable: no quiso enfrentar previsibles manifestaciones de rechazo.
El clima social dista mucho de ser apacible con las agresivas movilizaciones de la CNTE, que desde hace semanas mantiene secuestradas zonas enteras de la capital.
Pero también están otras manifestaciones de indiscutible legitimidad, como las madres buscadoras que siguen rastreando a sus desaparecidos en un México donde se acumulan más de 132 mil y continúan desapareciendo 40 cada día; los jubilados de instituciones públicas atracados por el morenato con la reducción de sus pensiones falsamente “doradas”; los agricultores empobrecidos por políticas erráticas; los transportistas que padecen asaltos constantes en las carreteras y millones de mexicanos afectados por una economía estancada.
Nada garantiza que la Presidenta hubiera sido abucheada, tampoco que fuera ovacionada, pero de eso trata la democracia: de aceptar los gobernantes el riesgo de encontrarse cara a cara con la sociedad.
Lo que no ayuda a la investidura presidencial es la impresión de que la titular del Ejecutivo prefirió la comodidad de una transmisión remota frente a la incertidumbre de una reacción ciudadana.
De pena: se convirtió en la primera jefa de un Estado huésped en casi un siglo (1930) que no asistió al arranque inaugural de una Copa del Mundo...
#
Estrictamente Personal
La CNTE se desinfla/Raymundo Riva Palacio
El Financiero,
La gente pudo más que la CNTE. Ayer caminó hacia el estadio Azteca y el Fan Fest de FIFA en el Zócalo dispuesta a llegar a su destino y celebrar lo que esperaban sería la victoria de México al inaugurarse el Mundial. En el Zócalo, miles de personas superaron en número a los maestros disidentes que mantienen sitiada la Plaza de la Constitución, que no se atrevieron a confrontarlos. Sobre la Calzada de Tlalpan, los maestros pretendieron cerrarle el paso a la afición, pero los hicieron a un lado. Fue una actitud decidida, pero también contrastante.
A 38 (18) kilómetros de distancia del Azteca, la presidenta Claudia Sheinbaum vio todo el evento inaugural en el Deportivo Hermanos Galeana, donde se instaló un Fan Fest menos ambicioso, porque al del Zócalo tampoco quiso ir. Fue raro e inédito que se hubiera inaugurado la justa máxima del futbol sin las palabras de bienvenida de la líder del país anfitrión. No hubo discurso, y la simbólica presentación del trofeo que tendría que haber hecho con Sheinbaum, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la tuvo que hacer con Salma Hayek.
Sheinbaum decidió hace algunos meses que no iría a la inauguración, ante el temor del abucheo. El ánimo del estadio, diagnosticó bien, no la iba a recibir bien. A la entrada del estadio se estuvieron repartiendo pañuelos blancos que pedían que al cantarse el Himno Nacional, el “Cielito Lindo” y en cada ola, se acompañara por el grito de “¡saca el pañuelo!, ¡saca a Morena!”. No se vieron muchos pañuelos blancos ondeando en las gradas, pero desde el primer tiempo sí hubo muchos “¡fuera Morena!, ¡fuera Morena!”, en las gradas arriba de los palcos, que tuvieron un distinto metabolismo al humor en las gradas en la parte baja del estadio, donde como referente y comparativo, no prendió ni una sola ola.
La polarización de las calles se metió al estadio, donde, sin embargo, hubo un punto de acuerdo con la presidenta: la CNTE no iba a sabotear la inauguración de la Copa del Mundo. La víspera todo era incertidumbre. Más de cinco horas de negociaciones en la Secretaría de Gobernación no habían llegado a un acuerdo definitivo, aunque en los discursos de lo que sucedió, hubo un cambio de tono.
Gobernación dijo que había propuesto una mesa para explicarle a la CNTE por qué era financieramente imposible derogar la Ley del ISSSTE de 2007; es decir, platiquemos lo que quieran, pero su principal demanda, de antemano, está rechazada. El gobierno de la Ciudad de México también apretó la pierna y advirtió que si la CNTE bloqueaba los accesos al estadio, no lo permitiría, y si utilizaban la violencia, responderían consecuentemente, eufemismo del uso legítimo de la fuerza.
La CNTE pareció recular desde el miércoles en la noche y discutió por más de tres horas con los representantes de la disidencia magisterial las acciones que harían este jueves de inauguración mundialista. Lo intentaron desde temprano, pero fueron frenados por la policía y superados, sin violencia, por la gente. No se enfrentaron con nadie, pero de manera extraña, tras el primer gol de México, un grupo de encapuchados vestidos de negro, como los grupos anarquistas en la capital federal, se trenzaron en una escaramuza violenta con la policía en una de las puertas de acceso al Azteca durante 20 minutos. (algunos medios hablan de 40 minutos)
Esos grupos radicales nunca han sido vinculados con la CNTE, ni con las madres buscadoras, que también protestaron, ni con ninguno de los otros grupos que expresaron su inconformidad ayer. Con quienes sí han estado relacionados por años es con funcionarios federales que están en la mesa de negociaciones con la CNTE, y de la Ciudad de México, donde tienen sus tentáculos de presión en la capital. El choque que buscaron con la policía, cuyos cuerpos de granaderos –que oficialmente no existen– llevaban sus uniformes tácticos completos, esperando cualquier cosa en una jornada incierta.
La CNTE está en el momento de mayor debilidad desde que en diciembre amenazó con boicotear el Mundial si no se atendían sus demandas. Había un plazo para que llegaran a un acuerdo con el gobierno, que debe leerse como que el gobierno accediera a todas sus peticiones: el 10 de junio, cuando debía abrirse el Fan Fest en el Zócalo, y el 11, día de la inauguración del Mundial. Lograron una pequeña ventaja táctica al impedir la apertura del Fan Fest, pero no pudieron extenderla más allá de las 10 de la mañana de ayer. La inauguración se realizó de manera espectacular en su programa multicultural y musical y la primera victoria de México.
Por el momento, se puede argumentar que la CNTE entró en un momento de rendimientos decrecientes, porque se topó con el muro del gobierno que no ha cedido en su demanda sobre la Ley del ISSSTE, que se entiende porque sería un suicidio financiero y político-electoral, porque les costaría 20 puntos del PIB, que pueden provocar una deshidratación de los recursos para programas sociales. La disidencia magisterial ha perdido momentum y credibilidad. Su beligerancia encontró una posición dura de la presidenta que, a diferencia de muchos de sus predecesores, no se ha dejado extorsionar.
Esto le da puntos y un triunfo: la fiesta mundialista comenzó tal y como lo había prometido, con saldo blanco. Pero no se ha solucionado todo. Los problemas siguen como estaban con la CNTE, cuya protesta galvanizó la inconformidad de otros sectores, por lo cual los problemas cada vez se incrementan más y más y, al mismo tiempo, se vuelven más complejos de resolver por la forma como varios de ellos se entreveran. La CNTE, si la mayoría de sus secciones siente que está siendo derrotada, puede comenzar a comer la lumbre que no ha ingerido hasta ahora, y buscar estirar más la liga de tensión con el gobierno.
Tampoco está resuelta, sino al contrario, se ha exacerbado la polarización. Junto con los gritos contra Morena en el Azteca, circularon imágenes con los nombres del senador Adán Augusto López; el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, y el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalándolos de “narcopolíticos”. La correlación del crimen organizado con el partido en el poder sigue avanzando en el imaginario colectivo, al tiempo de la percepción de debilidad del gobierno federal, por actuar judicialmente contra ellos. No está la presidenta en las mejores semanas de su sexenio, pese al respiro de ayer, y no hay expectativas reales de que mejorarán.
#
Se acabó el cuento del falso dilema
En privado/Joaquín López-Dóriga
Milenio,
En su arrogante sordera, sólo oyen lo que quieren o les conviene oír. Florestán
Pues al final, el balón rodó ayer en el estadio Azteca, iniciando la vigésima tercera edición del Mundial de futbol. El escenario se convirtió en el primero y único en ser sede de tres inauguraciones, lo que ya no se podrá superar, pues Wembley es otro y Maracaná, también.
Pero más que el resultado, la victoria 2-0 de la Selección Nacional, nada mejor que empezar con un triunfo que llevó a una gran celebración nacional, ejercicio ausente desde hace tiempo. El mayor triunfo fue, reitero, que rodara el balón, lo que en su fanfarronería, los militantes de la Coordinadora habían asegurado que impedirían a menos que les concedieran sus demandas irracionales e inalcanzables. Lo de ayer fue una doble victoria: la deportiva en la cancha y la del Estado, donde el aparato de gobierno frenó a los violentos que apostaron, en su arrogancia y por sus antecedentes, a que no sería así.
De la mano con esto estuvo el operativo de la mesa de Seguridad, que encabeza Omar García Harfuch, y la capitalina, a cargo de Pablo Vázquez Camacho, más la Defensa con el Ejército y la Guardia Nacional. Funcionó de forma impecable, si consideramos la grave arrogancia de la CNTE, que incluso emplazó a la presidenta Claudia Sheinbaum, a nivel de ultimátum, a recibirlos o no habría fiesta.
Debo apuntar que el evento de ayer, en un escenario incomparable en el nuevo estadio Azteca, se desarrolló con incidentes muy menores si se comparan con la brutalidad de la violencia con la que habían amenazado impedirlo.
Ayer se acabó el falso dilema de la anarquía o la represión.
El gobierno de la presidenta Sheinbaum anuló esa mentirosa disyuntiva que resuelve la aplicación de la ley y la fuerza legal del Estado.
Yo veo que ayer Sheinbaum se hizo más Presidenta, aunque no haya ido al Azteca.
RETALES
1. RECONOCIMIENTO. En este espacio quiero hacer un reconocimiento a Emilio Azcárraga por haber logrado este pedazo de Mundial y la recuperación del estadio Azteca, proyecto de su visionario padre. Sin su hijo, hoy Emilio Azcárraga, no tendríamos este Mundial ni la alegría de ayer ni la que vendrá.
2. SEGURIDAD. Pasada la jornada futbolera de ayer, todo ha quedado listo para que hoy por la mañana, el embajador Ronald Johnson sea el anfitrión de la reunión de seguridad en su nueva sede, a la que por parte de Estados Unidos vendrán altos funcionarios y por México, le había contado, estará Omar García Harfuch sin tener confirmado a nadie más del gabinete de Seguridad, que irán.
3. REENCUENTRO. También le confirmo el encuentro de la presidenta Sheinbaum con el rey Felipe VI de España que llega antes del 24 de junio para el partido España-Uruguay, en Guadalajara. Será una reconciliación que los dos gobiernos necesitaban y otra decisión que marca distancia con su antecesor, el de la delirante pausa.
Nos vemos el martes, pero en privado
#
Mundial 2026: entre lo soleado y lo tormentoso/Raúl Rodríguez Cortés
EL UNIVERSAL
Esas fueron ayer 11 de junio las condiciones climatológicas que también podrían servirnos para adjetivar los hechos sociales, políticos y deportivos ocurridos este jueves, día que ya quedó para el registro de la historia.
El hecho central fue la inauguración del mundial de futbol 2026 que convierte a nuestro país en el primero en ser sede de tres campeonatos (este último junto con Estados Unidos y Canadá) y al estadio Azteca-CDMX en el único que ha sido escenario de tres partidos inaugurales: el de ayer que se ganó a Sudáfrica dos goles por cero, el de 1986 en el que empataron a un gol Italia y Bulgaria, y el de 1970 en el que igualaron sin gol México y la ya desaparecida Unión Soviética.
Ceremonia inaugural y resultado futbolístico se gestionaron con éxito.
Quienes pronosticaban o hasta deseaban un fracaso, el ridículo, un resultado adverso y hasta una desgracia, tuvieron que tragarse sus augurios desastrosos, sin que, ciertamente, se hayan conjurado las presiones y tensiones de grupos sociales (algunos con reivindicaciones legítimas, pero otros no), que en todo momento y sin éxito amenazaron con bloquear el acceso al estadio donde se dio la patada inicial y colapsar la movilidad en la ciudad de México.
En las primeras horas de ayer, la CNTE concluía la asamblea a la que convocó para determinar su respuesta a las propuestas del gobierno federal y en las que, según se supo, ya había a algunas concesiones aceptadas, pero de ninguna manera la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 que derogó el sistema de pensiones solidarias y dio paso a las de ahorro voluntario.
Los maestros activistas, echando mano de la promesa de revocar esa ley que les hizo Claudia Sheinbaum durante su campaña electoral (vaya que la demagogia tiene costos), decidieron continuar su paro nacional y su plantón en el Zócalo.
El panorama se nubló a unas horas de la inauguración del mundial. Contingentes de la CNTE marcharon por la calzada de Tlalpan con la intención de llegar al estadio Azteca-CDMX. Otros grupos sociales que buscan visibilidad de sus demandas en eventos de alcance internacional como el mundial de futbol, se movilizaron por otras vialidades de acceso al estadio. Así lo hicieron las madres buscadoras y grupos de transportistas. Importantes avenidas quedaron bloqueadas mientras que varios miles de efectivos policiacos y de la Guardia Nacional impusieron un perímetro infranqueable en tres kilómetros a la redonda del estadio, y la Marina y el Ejército mantuvieron abierta la movilidad en el aeropuerto de la CDMX y la revisión de vehículos en el acceso carretero de Cuernavaca. Para entonces llovía en algunas zonas de la ciudad.
El blindaje policiaco y las restricciones impuestas al cerrar algunas estaciones del Metro y las del Tren Ligero a quienes no mostraran su boleto de entrada al estadio, paralizaron la movilidad de los manifestantes.
El acceso al estadio de los equipos, los invitados especiales y los aficionados transcurrió con normalidad y los horarios de la inauguración se cumplieron con puntualidad. En este país lleno de desigualdades y atizadas las diferencias con el altísimo precio de los boletos impuesto por la FIFA, había ayer una especie de sur VIP regocijado afuera del cual el descontento de grupos sociales era contenido por las fuerzas de seguridad.
El Fan Fest del Zócalo finalmente se abrió pese al plantón magisterial al igual que otros distribuidos por la capital, incluido el del gimnasio “Hermanos Galeana” de la alcaldía Gustavo A. Madero, a donde la presidenta Sheinbaum y la jefa de gobierno Claudia Brugada decidieron ir a ver el partido inaugural.
A capela, como dicen lo que de estas cosas saben, retumbó el himno nacional en el estadio copado por 80 mil espectadores. El sol había salido y su reconfortante efecto se potenció con los dos goles anotado a Sudáfrica. Las televisoras que firmaron con la FIFA los derechos de transmisión estaban en lo suyo para cumplir un millonario compromiso corporativo: hacer eco del regocijo innegable de muchos por un evento de primerísimo nivel, pero sin nada decir de lo que ocurría afuera.
Terminado el juego regresó el nublado al que siguió una tormenta. Pronostican que así seguirá el clima, con el campeonato en marcha y la aún vigente amenaza de boicotearlo.
Instantáneas:
1. ¿SER O NO SER? Entre los políticos mexicanos que se sabe han ido a buscar la ayuda de Estados Unidos para “sacar” al gobierno de la 4T encabezado por Morena, están el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y la excandidata presidencial del PAN, Xóchitl Gálvez. Pues resulta que ayer andaban muy orondos en el partido inaugural contra Sudáfrica, con su camiseta de la selección nacional de futbol echándole porras a México. Y como el poder es para poder, incluso si es preciso comprar boletos de miles de pesos, por ahí andaban también los gobernadores naranjas de Nuevo León, Samuel García, y de Jalisco, Pablo Lemus (anfitriones ambos de partidos mundialistas), y el diputado también emecista Salomón Chertorivsky; el excandidato panista a la jefatura de gobierno, Santiago Taboada; el exgobernador priista del Edomex, Alfredo del Mazo, y la alcaldesa en Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega.
2. DESCONTÓN. Tremendo descontón verbal se llevó el concesionario de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego al llegar al estadio Azteca-Ciudad de México. Recibió varios insultos y mentadas de madre de asistentes al encuentro. Pero lo peor fue cuando le dijeron: “es la perrita de Trump”.
3. RESPUESTA. La respuesta a lo dicho por Claudias Sheinbaum en su informe del pasado 31 de mayo y días después en una carta por AMLO sobre la injerencia de Trump en los asuntos de México finalmente llegó el martes pasado. Con renovados bríos y asimilando los reveses que le ha dado Irán al cerrar en definitiva el estrecho de Ormuz, el presidente estadounidense amagó con ya no renovar el T-MEC y reiteró que va por tierra contra los cárteles. Habrá que estar atentos los próximos días.
4. DESAPARECIDOS. A propósito de las protestas que han traído a la capital las llamadas madres buscadoras es de reconocerse que Oaxaca se haya convertido en el primer estado del sursureste del país que cuenta con un Plan Estatal de Búsqueda de Personas. Se elaboró mediante mesas de trabajo con colectivos, el Consejo Ciudadano y familiares de personas desaparecidas, por lo que le da legitimidad social en sus acciones de búsqueda. Ya quedó instalado el órgano de gobierno de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas para el Estado de Oaxaca. El oficial en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Alan García Campo, reconoció la voluntad política y el liderazgo de las autoridades estatales involucradas, ya que se trata del tercer programa de esta naturaleza a nivel nacional.
rrodriguezangular@hotmail.com
#
La nostalgia del Azteca , el negocio de la FIFA y… Salinas Pliego/Mario Maldonado
El Universal
El Estadio Azteca ocupa ya un lugar único en la historia del futbol. Ningún otro inmueble había inaugurado tres Copas del Mundo. México tiene razones de sobra para presumirlo. La victoria de la Selección Mexicana frente a Sudáfrica terminó de redondear una jornada cargada de simbolismo para un país donde el futbol es mucho más que un deporte. Por unas horas, el viejo ritual volvió a repetirse. Familias enteras frente a las pantallas, aficionados de todos los rincones del país y una ciudad que, pese a sus problemas, volvió a estar en el centro del mapa mundial.
La imagen del Azteca renovado, los recuerdos de Pelé y Maradona, las referencias inevitables a 1970 y 1986, así como el entusiasmo de miles de aficionados que llegaron desde distintas partes de México y del extranjero, le dieron a la inauguración el tono que buscaban la FIFA y Grupo Ollamani, propietario del inmueble encabezado por Emilio Azcárraga. Sin embargo, detrás de la ceremonia comenzaron a aparecer las grietas de una organización que durante meses prometió una experiencia impecable.
Los accesos registraron largas filas, las revisiones fueron lentas y las vialidades caóticas. Hubo reclamos por la ubicación de asientos y por dificultades para acceder a algunas zonas del estadio. La ceremonia salió adelante, pero la experiencia estuvo lejos de los estándares que la FIFA suele exigir y para la que pagaron los aficionados.
La mayor molestia tuvo que ver con los boletos. Los paquetes Hospitality superaron los 100 mil pesos y muchos compradores descubrieron que la experiencia prometida no correspondía con la realidad. Lo que se vendió como ubicación preferencial terminó siendo, en varios casos, un asiento en las zonas más altas del estadio.
La polémica escaló hasta la conferencia de prensa previa al arranque del torneo. Gianni Infantino defendió los precios bajo el argumento de que corresponden al mercado y que cualquier tarifa menor habría alimentado la reventa. Esto, pese a que Donald Trump declaró que no pagaría mil dólares para asistir a un partido del Mundial. La crítica provino de uno de los presidentes anfitriones y de un aliado político de Infantino, lo que volvió más difícil justificar la estrategia comercial de la FIFA. Carlos Slim Helú también criticó recientemente el exorbitante costo de los boletos del Mundial.
Pero el futbol nunca se limita solo al deporte. En las tribunas también se asomó la política. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum optó por no asistir a la inauguración, uno de los personajes que más atención generó fue Ricardo Salinas Pliego. El empresario apareció con una camiseta marcada con el número 2030 y fue recibido por grupos de aficionados con gritos de “presidente, presidente”. Los videos circularon rápidamente en redes sociales y alimentaron las especulaciones que desde hace tiempo acompañan al dueño de TV Azteca.
La ausencia de la jefa del Estado mexicano tampoco pasó inadvertida. Históricamente, las inauguraciones mundialistas suelen convertirse en escaparates para los presidentes, aunque también en espacios de riesgo político. La memoria guarda ejemplos de mandatarios abucheados en grandes eventos deportivos y, en algunos sectores del estadio, también se escucharon consignas de “Fuera Morena”.
Y mientras todo eso ocurría en las tribunas, en la cancha México cumplía sin entusiasmar del todo. El 2-0 dio tranquilidad y permitió arrancar el torneo con tres puntos, pero no despejó las dudas sobre el funcionamiento del equipo de Javier Aguirre. La exigencia crecerá rápidamente y el partido frente a Corea del Sur será una prueba más exigente para una selección que ganó, pero todavía no convence.
Lo que sí es que la inauguración dejó una fotografía precisa del México de 2026: un estadio convertido en símbolo nacional, una afición que sigue respondiendo como pocas en el mundo, empresarios que coquetean con cargos públicos, un gobierno que prefirió observar desde la distancia y la FIFA concentrada en maximizar el negocio del futbol.
Posdata 1
Quienes sí estuvieron en el Estadio Azteca fueron varios actores de la clase política. Entre ellos el senador panista y exalcalde de Huixquilucan, Enrique Vargas, quien acudió acompañado de su familia para presenciar el debut de la Selección Mexicana. También apareció el coordinador del Partido Verde en el Congreso capitalino, Jesús Sesma, cuya presencia fue difundida en redes sociales desde las inmediaciones del estadio. En contraste, llamó la atención la ausencia pública de otros personajes cercanos al poder como los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, como Jesús Ernesto López o José Ramón López Beltrán, quienes habían sido mencionados en comentarios y especulaciones como invitados al área VIP.
Posdata 2
La decisión de Donald Trump de nominar a Jay Clayton como próximo director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos tiene implicaciones que van mucho más allá de Estados Unidos. Clayton es actualmente el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, una de las oficinas más poderosas del Departamento de Justicia estadounidense y la misma que ha concentrado investigaciones de alto perfil relacionadas con corrupción, delincuencia organizada y redes financieras internacionales. Su nominación fue anunciada este jueves por el presidente estadounidense, quien lo definió como uno de los abogados más respetados del país.
El dato cobra relevancia en México porque esa fiscalía es la que ha seguido varias de las indagatorias que involucran a políticos mexicanos señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales y operaciones financieras bajo sospecha. Entre los nombres que han aparecido recurrentemente en versiones periodísticas, reportes de inteligencia y expedientes en desarrollo figura el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros actores cercanos a Morena. Aunque ninguna de esas investigaciones ha derivado hasta ahora en acusaciones formales públicas, el hecho de que el responsable de la oficina que las conduce esté a punto de convertirse en jefe de las 18 agencias de inteligencia estadounidenses eleva inevitablemente el nivel político del asunto.
Clayton llega además con una relación cercana al círculo de seguridad nacional de Trump y con el respaldo del director de la CIA, John Ratcliffe, quien impulsó su nombramiento. Desde esa nueva posición tendría acceso privilegiado a información estratégica generada por agencias como el FBI, la DEA, la CIA y el Departamento de Seguridad Nacional. No se trata de que vaya a conducir investigaciones penales, sino de que pasará a coordinar el sistema de inteligencia que alimenta buena parte de las decisiones de seguridad y política exterior de Estados Unidos.
Posdata 3
La desaceleración económica comenzó a reflejarse con mayor fuerza en el mercado laboral formal. Durante mayo se perdieron 29 mil 922 empleos registrados ante el IMSS, una de las peores cifras para ese mes en los últimos años. Aunque el saldo anual todavía es positivo, con poco más de 346 mil puestos creados en los últimos doce meses, el ritmo de generación de empleo se ha debilitado de manera importante frente a años anteriores. Sectores como la construcción, la manufactura y parte de los servicios resienten ya la menor inversión y el enfriamiento de la actividad económica.
Detrás de esa caída hay otro indicador que suele anticipar los problemas del empleo: la desaparición de patrones. Al cierre de mayo, el IMSS registró 1 millón 15 mil 999 empleadores, lo que representa una disminución anual de 26 mil 393 registros patronales, equivalente a una contracción de 2.53%. La cifra confirma 23 meses consecutivos de retrocesos en el padrón de patrones y refleja que miles de empresas, particularmente micro y pequeñas, han dejado de operar o han optado por salir de la formalidad ante el aumento de costos y la menor actividad económica.
El dato es relevante porque son precisamente esos empleadores los que generan la mayor parte de los puestos de trabajo en el país. Menos patrones suelen traducirse en menos contrataciones y menor capacidad para absorber nuevos trabajadores. El fenómeno ocurre además en un momento marcado por la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC, la cautela de las inversiones privadas y una economía que crece cada vez menos. Más allá de los discursos oficiales, los registros del IMSS muestran que el deterioro que se observa en las expectativas y en la estructura productiva y laboral del país.
@MarioMal
##
“El futbol, la política de los pueblos”/Jorge Fernández Menéndez
Excelsior,
No recuerdo un evento masivo en el que el mandatario en turno de un país no haya sido recibido con abucheos. Le pasó a Trump esta misma semana en el juego de los Knicks contra los Suprs en la serie final de la NBA en Nueva York y el sábado estará Trump en el juego inaugural del mundial en Estados Unidos, entre la selección de su país y Paraguay, donde no será recibido precisamente con fanfarrias. Pero de eso se trata: los mandatarios representan un país y se deben someter a ese escrutinio, justo o no, cuando deben representar a su país.
Sigo sin entender porqué la presidenta Sheinbaum no fue al estadio ciudad de México ayer a la inauguración del Mundial de Futbol. No era un juego de la liga mexicana, ni una cascarita con sus amigos: era la inauguración del evento deportivo mundial más importante de la actualidad. ¿La iban a a buchear? Sin duda, no todos, pero muchos sí. Es parte de su responsabilidad estar ahí y asumirlo. Pero no ir es escapar de la responsabilidad y de la realidad.
La prensa internacional destacó una inauguración que salió, en todos los sentidos, mucho mejor de los que la mayoría esperábamos, con una organización de movilidad, de entrada al estadio muy aceptable, con un buen espectáculo previo, pero donde faltó, por primera vez en la historia de los mundiales, 22 ediciones ha habido ya, el mandatario, en este caso la presidenta Sheinbaum, del país anfitrión en turno. La presidenta tampoco fue al Zócalo Fest, que terminó siendo multitudinario y prefirió refugiarse, con la jefa de gobierno Clara Brugada, en el deportivo Hermanos Galeano, en un espacio pequeño y controlado en la alcaldía Gustavo A. Madero.
Su lugar en el remozado Azteca lo ocupó la fantástica Salma Hayek, pero la veracruzana, que es casi un patrimonio nacional y que siempre nos representa con enorme dignidad y carisma, no es la mandataria de este país. Allí, junto al presidente de la FIFA Luigi Infantino, debió estar la presidenta Sheinbaum, no Salma.
Me tocó estar en el Azteca, era una de mis primeras asignaciones como reportero, cuando se inauguró el mundial del 86. Ese tarde, para mi inigualable, estuvimos en el estadio con mi queridísimo amigo, ya prematuramente fallecido, Antonio Marimón, uno de los mejores periodistas que he conocido. Unos días después, terminada la final, que ganó Argentina contra Alemania, y vaya que ese día fue importante en mi vida, Manuel Becerra Acosta, me dio mi plaza en el unomásuno, esa tarde en el despacho de Becerra, comenzó mi carrera profesional.
Pero regresemos a la inauguración: el presidente Miguel de la Madrid sabía perfectamente que no sería bien recibido: estábamos apenas a nueve meses del sismo del 85, que había destruido buena parte de la ciudad, que dejó miles de muertos y decenas de miles sin vivienda. Su desempeño, sobre todo en las primeras horas después del sismo, había sido especialmente cuestionado. Pese a ello, la organización del Mundial, que se había recibido con apenas dos años de anticipación, por la defección de Colombia, azotada por la violencia del narcotráfico, fue un rotundo éxito.
De la Madrid se presentó y aguantó la rechifla, como debía ser. Es más, volvió al estadio para la final del torneo y para entregarle la copa al gran Diego Maradona. Allí ya nadie se ocupó de él, pero con sus aciertos y errores De la Madrid cumplió con su responsabilidad que era, ni más ni menos, representar a un país (no a un gobierno, mucho menos a un partido) en un evento global de esa magnitud.
No sé quiénes pueden ser los asesores tan torpes de la presidenta Sheinbaum como para convencerla de que no se puede presentar en la inauguración de un mundial (seguramente los mismos que le dicen que no se debe reunir en persona con Trump) y que la manden a refugiar a un pequeño deportivo controlado por Morena en el norte de la Ciudad de México. Tienen a la presidenta en una burbuja y ella se los permite. En Morena se han creído eso de que existe una gran conjura internacional en su contra y que cualquier exposición presidencial puede costarles muy caro.
Lo que hay es descontento con el gobierno, como lo había con Díaz Ordaz en 1970 y mucho más con Miguel de la Madrid en 1986, pero la presidenta no puede aislarse de la gente, de la realidad, no pueden seguir envolviéndola en una realidad alternativa, en eventos controlados y bajo estricta seguridad, no puede seguir pensando que las mañaneras son una expresión de comunicación abierta, circular, cuando se han convertido en uno de los ejercicios de manipulación más evidentes que pueden existir. Pero mucho menos puede escapar de su responsabilidad como jefa de Estado.
Ni modo, la presidenta Sheinbaum se perdió uno de los momentos más auténticos de la gente en muchos años, se perdió una fiesta popular, e incluso no pudo disfrutar de algo que salió bien, de un evento mucho mejor organizado de lo que se esperaba. Ese podría haber sido un acercamiento con el país real, prefirió algo chiquito, casi escondido, lejos de las multitudes, de la gente, de los medios. En su lugar estuvo Salma.
PD. Nos tomaremos unos pocos días de descanso, esta Razones estará nuevamente con ustedes el martes 23 de junio. Disfrutemos del Mundial, echémosles porras a los muchachos de Javier Aguirre. Disfrutemos de algunas alegrías, que vaya que todos las necesitamos.
##
Psicología automotriz/Juan Villoro
REFORMA, 12 junio 2026;
Cuando me enfrenté por primera vez a la posibilidad de comprar un coche usado aprendí una frase decisiva, "Sólo ha tenido un dueño", la garantía de que el coche era la rotunda expresión de una persona y no había pasado por promiscuos temperamentos.
Cincuenta años después trato de vender un coche y compruebo lo mucho que ha cambiado la transacción que antes fue sencilla (si te ponías de acuerdo, el propietario se apoyaba en la cajuela y endosaba la factura). Las estafas y los asaltos son tan comunes que el gobierno ofrece espacios para que la compraventa se haga en presencia de policías.
Durante trece años mi coche ha tenido un solo propietario. Esto, que antes era una virtud irrefutable, es diferente en una época donde los avances psicológicos ofrecen diagnósticos cada vez más precisos y diversificados. En efecto, mi coche sólo tuvo un dueño, pero la pregunta es: ¿qué clase de dueño?
Un conocido se interesó por el auto, apreció el exiguo kilometraje y el estado del motor, pero al revisar la carrocería dijo: "Lo tiene que ver Manuel". Pensé que se trataba de un hojalatero de su confianza, pero, con esa frase, entré en contacto con un sorprendente giro de trabajo.
Manuel no tenía taller mecánico; nos citó en el Parque de los Venados, donde corre en las mañanas. Su ropa deportiva y la elasticidad con que se movía hacían pensar en un entrenador. Revisó el coche en posturas incómodas; estuvo largos minutos en cuclillas, sacó de su mochila un mat de yoga y se tendió en el suelo para revisar el chasis.
Antes de que opinara sobre el estado del coche, le pregunté por su formación. No tenía nada que ver con la industria automotriz. Había estudiado Psicología y cursado una maestría en Semiótica en París, donde escribió una tesis sobre El sistema de los objetos, de Jean Baudrillard. Me sentí orgulloso de que alguien tan culto revisara mi auto.
Al regresar a México, Manuel utilizó su conocimiento de los signos para hacer exitosas campañas de publicidad, pero se cansó de promover productos por atributos que no siempre eran reales. "Esto es distinto", comentó mientras acariciaba el cofre.
Le pregunté a qué se refería. Sacó un termo de su mochila y tomó un par de sorbos que parecieron reconfortarlo. "Ginkgo Biloba", informó y me vio a los ojos para decir: "Estudio personalidades a partir del uso de los objetos. Me harté de la publicidad porque debía inventarles virtudes a las cosas: ahora analizo gente real".
La última frase me preocupó un poco porque la "gente real" era yo. En forma defensiva, sospeché que podía tratarse de alguien no muy confiable. El mundo está lleno de actividades new age. Recordé a una persona que practica la telepatía veterinaria: si le das la foto de tu gato, promete curarlo desde su casa. El oficio de Manuel podía ser igual de incierto.
"¿Tienes macetas en el garaje?", preguntó de pronto. Señaló una huella que, en efecto, provenía de la maceta que quebré al salir con demasiada prisa. "El coche tiene señas de arrebatos; ¿te desesperas con frecuencia?". No contesté y él lo tomó como una aceptación.
"No hay rastros de colisiones fuertes", prosiguió, "pero se ve que te descuidas con facilidad: mira nomás", mostró un rayón: "por la altura, se ve que rozaste una moto: ¡cambias de carril de manera impulsiva!". Después de una pausa meditabunda, continuó: "No siempre te aceleras; el mayor problema es la indolencia con que tratas el coche; el chasis tiene óxido, como si hubieras pasado por un río, pero alguien con tan poco kilometraje no pasa por ríos: se te olvidó limpiar las hojas que caen sobre la carrocería y los desagües se taparon. No te gusta usar el coche, piensas poco en él, pero cuando lo tomas te desesperas con facilidad. ¿La puerta de tu garaje es café?". No tuve que contestar para que él dijera: "Hay tres marcas del mismo color: pequeños golpes contra un obstáculo recurrente; por el lugar y el ángulo, diría que le pegas a la puerta al entrar a tu casa, no al salir: tienes demasiadas ganas de liberarte de lo que pasa en la calle. Te doy un consejo: no deberías manejar".
"Por eso estoy vendiendo el coche", me limité a decir.
El análisis psicológico me descartaba como propietario; aunque los desperfectos de la carrocería eran leves, integraban una enciclopedia de la neurosis.
Pensé que ante ese diagnóstico el comprador rebajaría su oferta.
Prefirió buscar otro coche.
La gente juega mejor de Juan Villoro
En su relato sobre el partido inaugural del Mundial 2026 en el Estadio Azteca, Juan Villoro nos entrega una crónica donde el verdadero protagonista no rodó sobre el césped, sino que latió en las tribunas. La narrativa contrasta la entrega incondicional del pueblo mexicano con la tibieza del espectáculo deportivo y la crudeza del entorno social.
La gente juega mejor de Juan Villoro
Reforma,
El público del Azteca hizo más esfuerzo que los jugadores, el sacrificio valió la pena: nada podía superar al milagro de estar juntos.
Una vez más, el público del Azteca hizo más esfuerzo que los jugadores. Las rutas de acceso exigieron entrega de peregrinos. Los bloqueos que tienen sitiada la ciudad y el perímetro de seguridad exigido por la FIFA hicieron que el solo hecho de llegar fuera un deporte extremo. Una vez en las gradas, el sacrificio valió la pena: nada podía superar al milagro de estar juntos.
La afición asumió un estricto código de vestuario; el que no tenía la camiseta verde de la selección era porque llevaba la blanca. Incluso los extranjeros se integraron con gusto al pueblo uniformado.
Esto no excluía otras variantes del patriotismo, como los penachos de Moctezuma que le tapan la vista a las tres filas superiores. La costumbre se dio de baja y resultó normal encontrar al médico de la familia usando peluca tricolor.
La remodelación del estadio costó más de cuatro mil millones de pesos. Sabemos en qué no fueron usados: el sonido local no sirve. Lo peor del asunto es que antes se oía de maravilla. Durante 52 años, la legendaria voz de Melquiades Sánchez Orozco anunció las alineaciones y notificó de los niños extraviados que aguardaban a sus padres en el túnel número uno.
En la era de las pantallas, la realidad no basta. Durante la ceremonia inaugural no pudimos escuchar las voces de Belinda, Lila Downs y Shakira. Si entendimos lo que decía Maná, fue porque todos cantamos a coro. Para saber qué dijeron la actriz Salma Hayek y el portero Nery Pumpido, ganador del Mundial en 1986, tendremos que buscar repeticiones en la tele.
La tercera dimensión es el sitio provisional que adquiere sentido al ser filmado.
Durante la ceremonia, las agraviantes siglas de la FIFA flotaron sobre el césped sagrado. Aunque estar ahí era un privilegio, la avidez económica de esa "organización no lucrativa" produce un repudio unánime. "Se me antoja un burrito, pero no quiero darle más dinero a la FIFA", dijo una aficionada.
La renovación de las butacas consideró que la especie humana se ha encogido.
En 1966, los gordos tenían derecho de asiento; cincuenta años después, aunque seas flaco estás apretujado. Pero el mexicano no se amedrenta por eso; al contrario: desconfiamos de los lugares donde sobra espacio.
Más de ochenta mil personas se unieron codo a codo para gritar ante los variados despliegues de la bandera, incluida la más espectacular, que flotó en el cielo, llevada por un helicóptero. Los estallidos de nubes tricolores perfeccionaron el éxtasis.
Cada asiento tenía una rodaja de cartón que servía como sombrero de emergencia para contrarrestar un sol de justicia. Después de cantar el himno a todo pulmón, sentimos el impulso de arrojar algo y los sombreros volaron como el confeti más grande del mundo.
Este prólogo hubiera dejado exhausta a otra afición, no a la mexicana, que mantuvo un singular nivel de estruendo a lo largo de todo el partido, algo inaudito porque no hubo grandes lances ni demasiadas cosas que festejar.
Aun así, cuando el árbitro lanzó los tres silbatazos finales, una nación que se entusiasma consigo misma cantó "El rey". Nadie juzgaba el espectáculo por lo que había visto sino por lo que había sentido, la zona emocional donde, con dinero y sin dinero, podemos ser monarcas.
México cumplió con el objetivo de ganar el primer juego. Julián Quiñones jugó como si participara en otro partido. Anotó el primer gol del Mundial, lanzó un tiro al poste y no dejó de generar peligro. Raúl Jiménez anunció con un riflazo que la delantera tenía pólvora y en el segundo tiempo anotó el tanto definitivo.
El marcador de 2-0 fue exiguo para un equipo que jugaba de local y llegó a tener dos hombres más en el campo. Ciertamente, el Mundial y es largo y hay que administrarse, pero decepciona que eso signifique dar seis pases laterales para luego buscar al portero.
En el plano sentimental hubo un logro. Los jóvenes consentidos de la afición, Gilberto Mora y Armando "La Hormiga" González, tuvieron sus primeros minutos en el Mundial. Como la ceremonia inaugural, este rito de paso no tuvo consecuencias deportivas pero fue emocionante.
Hace unos días se anunció que la Casa del Poeta, donde murió Ramón López Velarde, se convertiría en un cabaret. La comunidad intelectual se volcó en defensa del autor de "La suave Patria" y el despropósito fue frenado.
Según dijeron las autoridades, la "esencia" del poeta se respetará.
Dicha esencia estuvo presente en el Azteca, no en el césped, donde los nuestros resolvieron un trámite sin destellos, sino en las gradas, dignas de los versos del poeta: "Diré con épica sordina / la patria es impecable y diamantina".
Al salir del estadio volvimos a nuestra extraña realidad. Numerosos guardaespaldas esperaban a sus jefes, portando los paraguas prohibidos en el estadio. Un poco más adelante, encontramos un comando policiaco con escudos. La calle estaba llena de piedras y flores de cempasúchil, después de un choque con estudiantes.
En un muro, un grafiti recién pintado decía: "El Mundial del despojo".
#
En el mar/Manuel J. Jáuregui
REFORMA, 12 junio 2026;
La CDMX debería estar en el mar, porque ahí, como dice la canción: "La vida es más sabrosa, ¡en el mar todo es felicidad!". Y sí, cuando menos dentro del Estadio Azteca, ayer todo fue felicidad.
La primera ocasión de júbilo fue poder INGRESAR al estadio; requirió esfuerzo, pero se pudo. Luego la emoción del Himno, la inauguración oficial y finalmente los dos goles que incrustó México en la portería rival durante un partido que emocionó desde el arranque, impulsado por el abridor que salió del pie de Quiñones.
Claro, no hay tal cosa como una felicidad plena y duradera, porque AFUERA del estadio nada era felicidad: más bien golpes y palos, piedras y petardos. Enfrentamientos de diversos grupos -estudiantes; gente que apoyaba a madres buscadoras- con policías antimotines dieron a los medios extranjeros y a los locales independientes temas nada agradables de qué hablar y difundir.
Sí, es una lástima que el potencial lucimiento de un gran evento en nuestro México lindo y querido haya exhibido piedritas en el arroz. Mientras, en la GAM, la Presidenta y su cuata, la Jefa de Gobierno Brugada, vieron por tele el partido arropadas por seguidores, empleados y, nadie duda, uno que otro palero.
La labor de "contención" de las fuerzas del orden dejó, sí, heridos en los enfrentamientos; hasta donde se sabe, ninguno de gravedad, lo cual -tratando de sacar lo positivo de la parte negativa de la fiesta- resulta algo encomiable.
Tirios y troyanos reconocen que los antimotines tuvieron que aguantar y contener sus respuestas ante las embestidas furiosas de diversos grupos, en casi todos los casos, sin recurrir a la violencia excesiva. Muy fácil resulta volcar sobre los grupos disidentes toda la furia ciudadana, pues sienten -quienes padecen las consecuencias- que los manifestantes se los llevan de encuentro.
Nos parece entendible y, sí, de veras resulta injusto que comerciantes, visitantes, transeúntes e hinchas del Tri paguen los platos rotos de un pleito al que son completamente ajenos. Hay, aunque nos duela reconocerlo, otra cara de la moneda: la desesperación de numerosos sectores de nuestra sociedad, que es plural, un mosaico de intereses legítimos, mezclados con grupos de presión que buscan obligar a un Gobierno sordo e inamovible a que solucione los problemas que le plantean.
Haciendo un repaso de los últimos casi ocho años, quienes ostentan el poder han dejado mucho que desear en cuanto a responder a los ciudadanos víctimas de abusos, de violencia, de inseguridad y del incumplimiento de promesas. En nuestra sociedad tenemos a quienes han sido afectados gravemente en sus derechos y vidas por decisiones chicharroneras tomadas por un Gobierno que opera con ocurrencias, y que en ocasiones actúa como si fuera el dueño de VIDAS Y HACIENDAS.
La democracia consiste en un SISTEMA, que ni inicia ni termina en las urnas: está compuesto de numerosas piezas que embonan para crear un organismo que toma en cuenta -y responde a- exclusivamente a los ciudadanos, no a intereses partidistas o ideologías obsoletas. Entre sus componentes están la RENDICIÓN DE CUENTAS, la TRANSPARENCIA, la independencia de los Poderes, la supremacía de los intereses ciudadanos por encima de los gremiales y, no se diga, de compadres, amigos, parientes o correligionarios.
En eso, la mal llamada cuatroté ha fallado lamentablemente: no toma en cuenta los derechos de los ciudadanos, NO ESCUCHA, no gobierna para todos, sólo para unos cuantos afines, creando -el mismo Gobierno- un sistema DESIGUAL e injusto, pues aplica un juego de reglas preferenciales para los copartidistas y otro muy diferente, rígido e inamovible, para el resto de la ciudadanía.
Los encabronados no dejan de tener algo de razón: ellos no tienen la culpa, la culpa la tiene un Gobierno tan alienado de sus conciudadanos que no puede compartir con ellos el goce de un triunfo del equipo nacional, sino que se refugia con paleros para no PADECER el merecido REPUDIO de la ciudadanía que rechaza sus ideas, sus creencias, sus métodos y sus actitudes.
##
Victoria, al fin
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
REFORMA, 12 junio 2026;
"Si no importa quién gana o pierde, ¿entonces para qué tienen el marcador?". Vince Lombardi
La victoria importa. Con la derrota se aprende, pero el objetivo en el deporte es el triunfo. Por eso a los mexicanos nos han dolido los "Ratoncitos verdes", el "Jugamos como nunca para perder como siempre" o el "No fue penal". La medalla de oro en los Olímpicos de Londres de 2012 nos hizo probar el sabor del triunfo, pero en la Copa del Mundo las derrotas han sido lo habitual.
Ayer la escuadra mexicana fue claramente superior a Sudáfrica, pero no sorprende. México se encuentra en el puesto 13 de la clasificación mundial de la FIFA; Sudáfrica, en el 61. En otro 11 de junio, pero de 2010, cuando los dos equipos se enfrentaron en Johannesburgo, Sudáfrica, México rescató el empate a uno con un gol en el minuto 79 de Rafa Márquez. Ayer hubo un triunfo claro.
El gol de Julián Quiñones, nacido en Colombia, fue magistral, como lo fue también un tiro suyo que pegó en el poste; pero el dominio de México solo se tradujo en otro gol, de Raúl Jiménez, en el minuto 67. Al final fue un triunfo, quizá no brillante, pero triunfo al fin.
Las victorias tienen una magia extraña que infunde alegría y optimismo. Generan aumentos de la dopamina y la testosterona en los deportistas, y producen festejos entusiastas entre los espectadores y seguidores del equipo ganador. Algunos dicen que promueven mayor confianza económica, inversiones y crecimiento, aunque no hay estudios serios que lo comprueben.
La victoria atenúa las dificultades del momento político del país, pero no las borra. Ayer se registraron protestas que trataban de frenar la inauguración, pero sin lograrlo. Aun así, hubo enfrentamientos violentos, como el del puente de Huipulco entre grupos que apoyan a las familias buscadoras -aunque estas se deslindaron de los violentos- y la policía. Otro grupo, este de estudiantes, se enfrentó a la policía en la avenida del IMAN; los estudiantes vandalizaron y saquearon una farmacia. Los maestros de la CNTE bloquearon, por enésima vez, el Paseo de la Reforma. Los normalistas de Ayotzinapa tomaron la caseta de pago de Tlalpan de la autopista México-Cuernavaca.
La presidenta Claudia Sheinbaum no se presentó a la inauguración, a pesar de que es la tradición entre los mandatarios de países anfitriones; al parecer quería evitar silbidos y abucheos como los que se dirigieron a Gustavo Díaz Ordaz en 1970 y Miguel de la Madrid en 1986. El papel de representar a México en una ceremonia que se calcula tuvo un público de 1,100 millones de personas en el mundo recayó en la actriz Salma Hayek, quien dio "la bienvenida al mundo entero" y presentó las banderas de los países participantes. "¡Que viva México y que viva el futbol!", exclamó.
El espectáculo artístico inaugural fue, en mi opinión, de una ínfima calidad. No es que faltaran artistas importantes. Participaron Maná, Los Ángeles Azules, Belinda, Danny Ocean, J. Balvin, Shakira, Andrea Bocelli y varios más; pero llegaban, cantaban una canción y desaparecían. La producción fue de una lastimosa pobreza. Poner a bailarinas en vestidos típicos mexicanos a perrear al son de un reggaetón pareció una burla. En contraste, la interpretación del Himno Nacional a capella por Alejandro Fernández fue emotiva, aunque la transmisión oficial casi no lo mostró a cuadro.
Apenas ha empezado la Copa del Mundo. Poco a poco se irán tejiendo las historias que hacen del deporte una manifestación tan fascinante del ser humano. Pero no nos engañemos. Lo importante no es competir, como decía el barón Pierre de Coubertin. En el deporte hay que buscar siempre la victoria.
· FRACASO
La CNTE no logró su objetivo de impedir que rodara el balón. Ya con la Copa del Mundo en curso, y después de una victoria mexicana, le será cada vez más difícil chantajear al gobierno. La pregunta es cuánto tiempo obligará a su carne de cañón a mantener el plantón en medio de las lluvias de la Ciudad de México.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario