Los grupos del PRI, PAN y PRD en el Senado acordaron citar a comparecer a la canciller Patricia Espinosa Cantellano para que informe del contenido de la "Iniciativa Mérida", que contempla la colaboración entre M`´exico EE UU para combatir el crimen organizado.
El líder de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, consideró saludable dicha iniciativa para luchar de manera bilateral contra el narcotráfico, pero, dijo, es necesario conocer detalles al respecto para evitar actividades inadmisibles.
Iformó en entrevista con Reforma, se citará a comparecer a más tardar el jueves a la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para abordar ese tema a profundidad y que dicha iniciativa no genere duda o incertidumbre.
Beltrones Rivera expuso que después de que comparezca la secretaria Espinosa buscarán contactar con senadores de EE UU para conocer a profundidad la propuesta. "Necesitamos precisar y tener mayor información acerca de los alcances de la Iniciativa Mérida para determinar si cumplió con el respeto a nuestra soberanía", expresó el legislador del PRI.
A su vez el coordinador de los senadores del PAN, Santiago Creel, indicó que dicha iniciativa permitirá combatir el narcotráfico, el terrorismo y el tráfico de armas de manera conjunta entre Estados Unidos y México, bajo el respeto a la soberanía de cada nación.
Señaló que la secretaria Espinosa se comunicó con él en su calidad de presidente del Senado para solicitar un encuentro con los líderes parlamentarios de la Cámara alta y proporcionar detalles sobre el plan.
Asimismo el legislador del PAN adelantó que también podría ser citado a comparecer el titular de la Procuraduría General de la República, Eduardo Medina-Mora, al igual que las demás autoridades vinculadas con el combate al crimen organizado.
Desconfía PRD de Plan México
Por otro lado, e líder nacional del PRD, Leonel Cota, afirmó que su partido desconfía del apoyo que obtendrá México de EE UU. porque dijo, ese tipo de ayuda siempre está condicionada. Por ello, dijo, la Cámara de Diputados antes de aprobar los 7 mil millones de pesos tendrá que exigir de manera detallada al Gobierno federal si existe algún sometimiento.
Arturo Sarukhán, embajador de México en EE UU, declaró que en los próximos tres años México aportará al menos siete mil millones de dólares para la iniciativa Mérida.
El diplomático afirmó en una entrevista radiofónica que los recursos se utilizarán durante el proceso de la Iniciativa Mérida.
El embajador dijo que esa cantidad se destinará para adquirir equipo, establecer campañas en contra de las adicciones y evitar el tráfico de drogas hacia el país vecino.
En tanto, el gobierno estadounidense se concentrará en combatir el tráfico de armas y el lavado de dinero.
Ego sum qui sum; analista político, un soñador enamorado de la vida y aficionado a la poesía.
23 oct 2007
Regreso a Acteal

Regresemos a Acteal/Magdalena Gómez
Publicado en La Jornada, 23/10/2007;
Ahora que están de moda los comodatos, nos encontramos con otro en el plano intelectual y político. Me refiero al texto que publicó Héctor Aguilar Camín (HAC) en su primera parte, relativo al caso Acteal (Nexos, octubre 2007).
En su presentación la revista habla de “la seriedad del periodista que antepone la investigación de los hechos a las teorías, los datos a los dichos y la cosa tal cual a las ideas previas”. Buscamos evidencias de tales virtudes y nos encontramos con una selección de “préstamos”: del Libro Blanco de la Procuraduría General de la República (PGR); del libro de Gustavo Hirales Camino a Acteal; de los informes del Centro Fray Bartolomé de las Casas, de un Sistema de Información Campesino y hasta del calendario de los santorales. Y lo más importante, sus ideas previas: “La cuenta de los actos violentos denunciados en esos meses ha sido hecha por los autores de Acteal: la otra injusticia, manuscrito en preparación de Eric Hugo Flores cuyos descubrimientos respecto a lo que sucedió realmente el veintidós de diciembre en Acteal es el origen de esta crónica” (p. 58).
Por otra parte, tenemos a la vista el artículo que publicó Ricardo Raphael (El Universal, 22/12/06) sobre la misma investigación cuyos autores, al revisar expedientes del caso Acteal, habrían “descubierto” unos testimonios que acreditarían que no se trató de una masacre, sino de “una batalla entre dos bandos: los zapatistas que pasaban por Acteal y los no zapatistas que venían persiguiéndoles para cobrarse otras muertes que, de su lado, ocurrieran poco tiempo antes. Así, desafortunadamente las 45 víctimas habrían encontrado la muerte cuando quedaron en medio de un fuego cruzado entre dos grupos rivales”. Y Ricardo Raphael aporta su conclusión: “Si esta versión de los hechos es cierta, tal cosa querría decir que, una vez sucedidos los hechos de sangre, alguien recogió los desperdigados cuerpos de las víctimas para fabricar una escena diferente del crimen”. De ese dantesco tamaño es “el origen de esta crónica” que refiere HAC.
Ya veremos en qué basa sus “descubrimientos” el abogado Flores, político y evangélico, más allá de los afanes y disputas ideológicas de sus cronistas. Obviamente no estamos ante un simple caso penal ordinario: en Acteal se cometió un crimen de lesa humanidad y se hizo en el contexto del desarrollo de un conflicto que estaba regido por una ley: la del Diálogo, la Negociación y la Paz Digna en Chiapas y con instancias oficiales, federales, de diálogo y negociación que habían llevado esa vía al deterioro y estancamiento, mientras se organizaban “los cuerpos de autodefensa” que menciona HAC sin el crédito a sus impulsores.
El conjunto de citas que integran el texto de HAC ya anuncia su camino. Se nos describe una situación de conflicto “intracomunitario”, tesis de la PGR, que no aclara por qué las autoridades estatales, que fueron enteradas oportunamente de la tensión y riesgo en Acteal, no intervinieron. ¿Por qué no lo hicieron las fuerzas de seguridad que se encontraban a 200 metros del lugar? Estas preguntas están sustentadas en los informes del Fray Bartolomé, de los cuales HAC entresaca párrafos que le den sustento a su trama y omite los que le cambien de pista. En su relato, el gobierno federal está ausente, sus operadores estatales y locales también, el ejército por supuesto.
Cuando se describe la situación en Chenalhó pareciera que la historia en Chiapas empezó en 1994, nada se dice de los saldos de cacicazgos príistas, de las confrontaciones por supuestos motivos religiosos. ¿Alguien se acuerda del reconocimiento en la Ley para el Diálogo sobre las causas justas que dieron origen al conflicto zapatista?
Acteal no es un caso aislado en la historia de impunidades en nuestro país y no se le puede abordar como noticia sensacionalista de los “descubrimientos” de un investigador. Su total esclarecimiento requiere rehacer la indagación y colocar en el centro el deslinde de responsabilidades de los agentes del Estado. En el Informe Joinet sobre impunidad se abordan las comisiones no judiciales de investigación, las cuales deben ser creadas por ley; también se habla de la importancia de la preservación de archivos y peritajes y las medidas que habrán de tomarse, todo ello basado en el derecho colectivo a saber la verdad. Eje importante de este informe es enfrentar a la muy común “prima de impunidad” con la que suelen cubrirse los estados (ONU, Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías, 1997-20).
Podemos señalar que llegamos a 10 años de la masacre sin justicia: no están en la cárcel los autores intelectuales, y sus operadores, quienes tenían responsabilidades políticas a nivel federal y estatal, no cumplieron su cometido y gozan en los hechos de su prima de impunidad.
Como vemos, son muchas y muy graves las implicaciones de “Regreso a Acteal” de HAC. Ni modo, nadie puede saltar su propia sombra.
Publicado en La Jornada, 23/10/2007;
Ahora que están de moda los comodatos, nos encontramos con otro en el plano intelectual y político. Me refiero al texto que publicó Héctor Aguilar Camín (HAC) en su primera parte, relativo al caso Acteal (Nexos, octubre 2007).
En su presentación la revista habla de “la seriedad del periodista que antepone la investigación de los hechos a las teorías, los datos a los dichos y la cosa tal cual a las ideas previas”. Buscamos evidencias de tales virtudes y nos encontramos con una selección de “préstamos”: del Libro Blanco de la Procuraduría General de la República (PGR); del libro de Gustavo Hirales Camino a Acteal; de los informes del Centro Fray Bartolomé de las Casas, de un Sistema de Información Campesino y hasta del calendario de los santorales. Y lo más importante, sus ideas previas: “La cuenta de los actos violentos denunciados en esos meses ha sido hecha por los autores de Acteal: la otra injusticia, manuscrito en preparación de Eric Hugo Flores cuyos descubrimientos respecto a lo que sucedió realmente el veintidós de diciembre en Acteal es el origen de esta crónica” (p. 58).
Por otra parte, tenemos a la vista el artículo que publicó Ricardo Raphael (El Universal, 22/12/06) sobre la misma investigación cuyos autores, al revisar expedientes del caso Acteal, habrían “descubierto” unos testimonios que acreditarían que no se trató de una masacre, sino de “una batalla entre dos bandos: los zapatistas que pasaban por Acteal y los no zapatistas que venían persiguiéndoles para cobrarse otras muertes que, de su lado, ocurrieran poco tiempo antes. Así, desafortunadamente las 45 víctimas habrían encontrado la muerte cuando quedaron en medio de un fuego cruzado entre dos grupos rivales”. Y Ricardo Raphael aporta su conclusión: “Si esta versión de los hechos es cierta, tal cosa querría decir que, una vez sucedidos los hechos de sangre, alguien recogió los desperdigados cuerpos de las víctimas para fabricar una escena diferente del crimen”. De ese dantesco tamaño es “el origen de esta crónica” que refiere HAC.
Ya veremos en qué basa sus “descubrimientos” el abogado Flores, político y evangélico, más allá de los afanes y disputas ideológicas de sus cronistas. Obviamente no estamos ante un simple caso penal ordinario: en Acteal se cometió un crimen de lesa humanidad y se hizo en el contexto del desarrollo de un conflicto que estaba regido por una ley: la del Diálogo, la Negociación y la Paz Digna en Chiapas y con instancias oficiales, federales, de diálogo y negociación que habían llevado esa vía al deterioro y estancamiento, mientras se organizaban “los cuerpos de autodefensa” que menciona HAC sin el crédito a sus impulsores.
El conjunto de citas que integran el texto de HAC ya anuncia su camino. Se nos describe una situación de conflicto “intracomunitario”, tesis de la PGR, que no aclara por qué las autoridades estatales, que fueron enteradas oportunamente de la tensión y riesgo en Acteal, no intervinieron. ¿Por qué no lo hicieron las fuerzas de seguridad que se encontraban a 200 metros del lugar? Estas preguntas están sustentadas en los informes del Fray Bartolomé, de los cuales HAC entresaca párrafos que le den sustento a su trama y omite los que le cambien de pista. En su relato, el gobierno federal está ausente, sus operadores estatales y locales también, el ejército por supuesto.
Cuando se describe la situación en Chenalhó pareciera que la historia en Chiapas empezó en 1994, nada se dice de los saldos de cacicazgos príistas, de las confrontaciones por supuestos motivos religiosos. ¿Alguien se acuerda del reconocimiento en la Ley para el Diálogo sobre las causas justas que dieron origen al conflicto zapatista?
Acteal no es un caso aislado en la historia de impunidades en nuestro país y no se le puede abordar como noticia sensacionalista de los “descubrimientos” de un investigador. Su total esclarecimiento requiere rehacer la indagación y colocar en el centro el deslinde de responsabilidades de los agentes del Estado. En el Informe Joinet sobre impunidad se abordan las comisiones no judiciales de investigación, las cuales deben ser creadas por ley; también se habla de la importancia de la preservación de archivos y peritajes y las medidas que habrán de tomarse, todo ello basado en el derecho colectivo a saber la verdad. Eje importante de este informe es enfrentar a la muy común “prima de impunidad” con la que suelen cubrirse los estados (ONU, Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías, 1997-20).
Podemos señalar que llegamos a 10 años de la masacre sin justicia: no están en la cárcel los autores intelectuales, y sus operadores, quienes tenían responsabilidades políticas a nivel federal y estatal, no cumplieron su cometido y gozan en los hechos de su prima de impunidad.
Como vemos, son muchas y muy graves las implicaciones de “Regreso a Acteal” de HAC. Ni modo, nadie puede saltar su propia sombra.
Aguilar Camín trata de desviar la verdad sobre Acteal: Las Abejas
“Políticos, periodistas y escritores se hacen cómplices de la impunidad”, sostiene
Elio Henríquez (Corresponsal), La Jornada, 24/10/2007;
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 23 de octubre. Cuando faltan dos meses para que se cumplan 10 años del asesinato de 45 indígenas en Acteal, la organización civil Las Abejas afirmó que políticos, periodistas y escritores que “se hacen cómplices de la impunidad” pretenden “ocultar, manipular y tergiversar” la verdad en torno a los hechos.
Al recordar a las víctimas con una misa este lunes –como ocurre los días 22 de cada mes–, la agrupación dio a conocer un comunicado del cual dedicó gran parte al escritor Héctor Aguilar Camín, quien, dijo, “trata de darle un giro contrario al conflicto político de Chiapas, que llevó a la masacre”.
Añadió que lo que éste busca “es tratar de desviar la verdad y hacer creer que el Estado no tuvo nada que ver en esa masacre, pero le decimos que lo que pasó en Acteal fue producto de un conflicto político diseñado desde arriba en los gobiernos (federal) de (Ernesto) Zedillo y (estatal de Julio César) Ruiz Ferro”.
La organización, a la cual pertenecían las 21 mujeres, 15 niños y nueve hombres asesinados, agregó: “Es muy evidente que él (Aguilar Camín) trata de tergiversar la información, que en lugar de decir paramilitares usa el término grupos de autodefensa, pero nosotros le decimos que antes de la masacre esa gente que le llama grupos de autodefensa pasaban en las comunidades en camionetas con sus armas e iban acompañados con camiones de la Policía de Seguridad Pública del Estado”.
Ante unos 300 indígenas que acudieron a Acteal para participar en la ceremonia, la organización subrayó: “Le contestamos a este señor, que su artículo publicado en la revista Nexos, número 358, de este mes de octubre, es un regreso a la tesis de que la masacre de Acteal fue consecuencia de un problema intercomunitario y que después trataron de manejarlo como conflicto religioso”.
Aguilar Camín “podrá sacar los siguientes dos artículos, pero no van a ser más que la misma gata, nomás revolcada”, manifestó Las Abejas, al tiempo de asegurar que “nadie podrá detener nuestra campaña contra la impunidad, porque nuestra lucha no es sólo por Acteal, sino para todas las masacres y represiones contra nuestros pueblos de México. No descansaremos hasta ver finalmente aplicada la justicia, sea contra quien sea, y sin discriminaciones”.
Recordó que un día antes del crimen, “en la comunidad Quextic Centro –cercana a Acteal– se reunieron los paramilitares para planear la masacre de Acteal y uno de los dirigentes paramilitares dijo: ‘no tengan miedo, vamos a ganar, tenemos el apoyo de la policía, así que no se preocupen’. ¿Y de dónde depende la policía, del grupo de autodefensa? ¿O del Estado? Para ampliar un poco más el panorama, este testigo fue a la Subprocuraduría de Justicia Indígena en San Cristóbal de las Casas a denunciar lo que estaba planeado contra los hombres y mujeres de Acteal, justo en el mero día de la masacre, y en esa institución le dijeron: ‘regresa otro día, estamos en vacaciones’”.
Abundó: “después que los paramilitares dejaron masacrados a nuestros compañeros, esa misma noche los señores Jorge Enrique Hernández, secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública del estado; David Gómez, subprocurador de Justicia Indígena, y el subsecretario general del Gobierno, Uriel Jarquín, llegaron a levantar los cadáveres lo más rápido que pudieron antes de que llegara la prensa, según declaraciones ante la PGR (Procuraduría General de la República) de Antonio del Carmen López Nuricumbo, comandante de la zona Chenalhó de Seguridad Pública. ¿Si la masacre fue por un problema intercomunitario o religioso, por qué estos funcionarios tenían tanto miedo que la prensa viera este hecho?”.
Luego de insistir en que los gobiernos posteriores a la matanza, incluidos los del “cambio”, no han hecho justicia, la organización Las Abejas sostuvo que “el tiempo y el espacio nos han dado lugar para que nuestra memoria y corazón luchen contra la impunidad de la masacre de Acteal. Aquí seguimos levantando nuestra voz hasta que sea escuchada y que los responsables sean al fin castigados conforme a derecho”.
“Políticos, periodistas y escritores se hacen cómplices de la impunidad”, sostiene
Elio Henríquez (Corresponsal), La Jornada, 24/10/2007;
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 23 de octubre. Cuando faltan dos meses para que se cumplan 10 años del asesinato de 45 indígenas en Acteal, la organización civil Las Abejas afirmó que políticos, periodistas y escritores que “se hacen cómplices de la impunidad” pretenden “ocultar, manipular y tergiversar” la verdad en torno a los hechos.
Al recordar a las víctimas con una misa este lunes –como ocurre los días 22 de cada mes–, la agrupación dio a conocer un comunicado del cual dedicó gran parte al escritor Héctor Aguilar Camín, quien, dijo, “trata de darle un giro contrario al conflicto político de Chiapas, que llevó a la masacre”.
Añadió que lo que éste busca “es tratar de desviar la verdad y hacer creer que el Estado no tuvo nada que ver en esa masacre, pero le decimos que lo que pasó en Acteal fue producto de un conflicto político diseñado desde arriba en los gobiernos (federal) de (Ernesto) Zedillo y (estatal de Julio César) Ruiz Ferro”.
La organización, a la cual pertenecían las 21 mujeres, 15 niños y nueve hombres asesinados, agregó: “Es muy evidente que él (Aguilar Camín) trata de tergiversar la información, que en lugar de decir paramilitares usa el término grupos de autodefensa, pero nosotros le decimos que antes de la masacre esa gente que le llama grupos de autodefensa pasaban en las comunidades en camionetas con sus armas e iban acompañados con camiones de la Policía de Seguridad Pública del Estado”.
Ante unos 300 indígenas que acudieron a Acteal para participar en la ceremonia, la organización subrayó: “Le contestamos a este señor, que su artículo publicado en la revista Nexos, número 358, de este mes de octubre, es un regreso a la tesis de que la masacre de Acteal fue consecuencia de un problema intercomunitario y que después trataron de manejarlo como conflicto religioso”.
Aguilar Camín “podrá sacar los siguientes dos artículos, pero no van a ser más que la misma gata, nomás revolcada”, manifestó Las Abejas, al tiempo de asegurar que “nadie podrá detener nuestra campaña contra la impunidad, porque nuestra lucha no es sólo por Acteal, sino para todas las masacres y represiones contra nuestros pueblos de México. No descansaremos hasta ver finalmente aplicada la justicia, sea contra quien sea, y sin discriminaciones”.
Recordó que un día antes del crimen, “en la comunidad Quextic Centro –cercana a Acteal– se reunieron los paramilitares para planear la masacre de Acteal y uno de los dirigentes paramilitares dijo: ‘no tengan miedo, vamos a ganar, tenemos el apoyo de la policía, así que no se preocupen’. ¿Y de dónde depende la policía, del grupo de autodefensa? ¿O del Estado? Para ampliar un poco más el panorama, este testigo fue a la Subprocuraduría de Justicia Indígena en San Cristóbal de las Casas a denunciar lo que estaba planeado contra los hombres y mujeres de Acteal, justo en el mero día de la masacre, y en esa institución le dijeron: ‘regresa otro día, estamos en vacaciones’”.
Abundó: “después que los paramilitares dejaron masacrados a nuestros compañeros, esa misma noche los señores Jorge Enrique Hernández, secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública del estado; David Gómez, subprocurador de Justicia Indígena, y el subsecretario general del Gobierno, Uriel Jarquín, llegaron a levantar los cadáveres lo más rápido que pudieron antes de que llegara la prensa, según declaraciones ante la PGR (Procuraduría General de la República) de Antonio del Carmen López Nuricumbo, comandante de la zona Chenalhó de Seguridad Pública. ¿Si la masacre fue por un problema intercomunitario o religioso, por qué estos funcionarios tenían tanto miedo que la prensa viera este hecho?”.
Luego de insistir en que los gobiernos posteriores a la matanza, incluidos los del “cambio”, no han hecho justicia, la organización Las Abejas sostuvo que “el tiempo y el espacio nos han dado lugar para que nuestra memoria y corazón luchen contra la impunidad de la masacre de Acteal. Aquí seguimos levantando nuestra voz hasta que sea escuchada y que los responsables sean al fin castigados conforme a derecho”.
No a Giuliani: conservadores
Miles de cristianos conservadores rechazaron como candidato presidencial republicano al favorito en las encuestas, Rudolph Giuliani, y respaldaron al mormón Mitt Romney.
El pasado sábado 20 de octubre en una votación informal, 5,775 electores de la derecha religiosa en Washington dieron el 27.6 por ciento de preferencias al ex gobernador de Massachusetts Romney; 27.1 por ciento al ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee; y el 15 por ciento al representante de Texas Ron Paul.
Giuliani, el ex alcalde y héroe de Nueva York tras los atentados del 11-S figuró penúltimo en los resultados, con menos de 1.85 por ciento de los votos, mientras que la lista se cerró con el senador John McCain, noveno.
''No tienen nada que temer de mí'', afirmó Giuliani durante la conferencia organizada en Washington por asociaciones de la derecha cristiana. Seré siempre honesto con ustedes ... Con el espíritu y el corazón abiertos, lo único que les pido es que hagan lo mismo'', añadió.
Casado tres veces, Giuliani no es hostil al derecho al aborto aunque personalmente se opone a ello.
Por su parte Tony Perkins, presidente del Consejo de Investigaciones Familiares, grupo organizador de la conferencia, declaró que si Giuliani gana las primarias republicanas, no votará por él.
''No votaré por un candidato que apoya el derecho al aborto'', aseguró.
El encuentro entre candidatos y la derecha cristiana estadounidense tuvo lugar cuando un nuevo sondeo de la cadena CBS confirmó que los conservadores religiosos no se sienten representados por los aspirantes a la investidura republicana para las elecciones del 2008. Más del 51 por ciento de los electores cristianos evangélicos se manifestó insatisfecho con todos los candidatos.
La derecha religiosa forma parte de la coalición conservadora que contribuyó fuertemente a la reelección de Bush en el 2004.
El pasado sábado 20 de octubre en una votación informal, 5,775 electores de la derecha religiosa en Washington dieron el 27.6 por ciento de preferencias al ex gobernador de Massachusetts Romney; 27.1 por ciento al ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee; y el 15 por ciento al representante de Texas Ron Paul.
Giuliani, el ex alcalde y héroe de Nueva York tras los atentados del 11-S figuró penúltimo en los resultados, con menos de 1.85 por ciento de los votos, mientras que la lista se cerró con el senador John McCain, noveno.
''No tienen nada que temer de mí'', afirmó Giuliani durante la conferencia organizada en Washington por asociaciones de la derecha cristiana. Seré siempre honesto con ustedes ... Con el espíritu y el corazón abiertos, lo único que les pido es que hagan lo mismo'', añadió.
Casado tres veces, Giuliani no es hostil al derecho al aborto aunque personalmente se opone a ello.
Por su parte Tony Perkins, presidente del Consejo de Investigaciones Familiares, grupo organizador de la conferencia, declaró que si Giuliani gana las primarias republicanas, no votará por él.
''No votaré por un candidato que apoya el derecho al aborto'', aseguró.
El encuentro entre candidatos y la derecha cristiana estadounidense tuvo lugar cuando un nuevo sondeo de la cadena CBS confirmó que los conservadores religiosos no se sienten representados por los aspirantes a la investidura republicana para las elecciones del 2008. Más del 51 por ciento de los electores cristianos evangélicos se manifestó insatisfecho con todos los candidatos.
La derecha religiosa forma parte de la coalición conservadora que contribuyó fuertemente a la reelección de Bush en el 2004.
22 oct 2007
Más dinero para la guerra
Bush pide más dinero para las guerras en Irak y Afganistán
Tomado de El Nuevo Herald on line.
Por DEB RIECHMANN, The Associated Press
WASHINGTON --
El presidente George W. Bush, quien prepara el terreno para otra batalla contra el Congreso, pidió el lunes a los legisladores que continúen proporcionando fondos para la guerra en Irak y Afganistán, solicitándoles 46.000 millones de dólares.
Luego, les pidió que aprobaran los fondos para antes de la Navidad.
La guerra en Irak cuesta unos 10.000 millones de dólares al mes, y más de 455.000 millones se han empleado durante más de cuatro años de combates.
Los demócratas, quienes obtuvieron el control del Congreso con un mensaje contra la guerra, dijeron que Bush no debería esperar que sea aprobado su pedido de inmediato.
"El enorme costo de esta guerra crece diariamente, en vidas de personas, dólares gastados y nuestra reputación en todo el mundo", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
"El pueblo estadounidense durante mucho tiempo ha rechazado los planes de ocupación de Irak durante 10 años, impulsados por el presidente y quiere que el gobierno presente un plan concreto para traer a nuestros soldados de regreso", indicó.
"La elección es entre un plan demócrata para el regreso responsable de nuestros soldados y el del presidente para gastar otro billón de dólares en una guerra de 10 años en Irak. Debemos ponerle fin a esta guerra", dijo.
Al anunciar su pedido mas reciente, Bush reconoció la molestia ante la guerra, que ha costado la vida de unos 3.830 militares estadounidenses y más de 73.000 civiles iraquíes.
"Nuestros hombres y mujeres en el frente no deben verse atrapados en medio de los desacuerdos entre partidos en Washington", dijo.
La cifra eleva a 196.400 millones de dólares el total solicitado por el gobierno para las operaciones en Irak, Afganistán y otras naciones para el año fiscal iniciado el 1 de octubre.
El presupuesto contempla 189.300 millones de dólares para el Departamento de la Defensa, 6.900 para el Departamento de Estado y otros 200 millones para agencias diversas.
La Casa Blanca originalmente pidió 141.700 millones de dólares para que el Pentágono continuara con sus acciones en Irak y Afganistán y luego pidió otros 5.300 millones en julio. El más reciente pedido de Bush contempla otros 42.300 millones para el Pentágono.
Para el Departamento de Estado, Bush incrementó a más del doble su pedido inicial de 3.300 millones de dólares, agregando otros 3.600 millones para un total de 6.900 millones. La solicitud contempla fondos para las acciones de paz en Darfur, el combate al narcotráfico en Latinoamérica, la lucha contra el hambre en Africa, ayuda para refugiados iraquíes y los palestinos.
Los principales legisladores de la Cámara de Representantes ya han expresado que no responderán al pedido de Bush sino hasta el próximo año, aunque esperan entregar fondos adicionales cuando completen otra iniciativa de ley de presupuestos para la defensa este año.
El Congreso ya aprobó más de 5.000 millones de dólares para nuevos vehículos con chasis en forma de V, que ofrecen una mejor protección contras minas y bombas en los caminos. Se espera que los legisladores aprueben rápidamente 11.000 millones más para entregar más de 7.000 de esas unidades.
Los retrasos en aprobar los fondos para la guerra se deben en parte a las dudas entre los republicanos al recibir la propuesta en medio de una lucha con los demócratas sobre el veto presidencial a un popular plan para ampliar un programa de salubridad infantil.
Tomado de El Nuevo Herald on line.
Por DEB RIECHMANN, The Associated Press
WASHINGTON --
El presidente George W. Bush, quien prepara el terreno para otra batalla contra el Congreso, pidió el lunes a los legisladores que continúen proporcionando fondos para la guerra en Irak y Afganistán, solicitándoles 46.000 millones de dólares.
Luego, les pidió que aprobaran los fondos para antes de la Navidad.
La guerra en Irak cuesta unos 10.000 millones de dólares al mes, y más de 455.000 millones se han empleado durante más de cuatro años de combates.
Los demócratas, quienes obtuvieron el control del Congreso con un mensaje contra la guerra, dijeron que Bush no debería esperar que sea aprobado su pedido de inmediato.
"El enorme costo de esta guerra crece diariamente, en vidas de personas, dólares gastados y nuestra reputación en todo el mundo", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
"El pueblo estadounidense durante mucho tiempo ha rechazado los planes de ocupación de Irak durante 10 años, impulsados por el presidente y quiere que el gobierno presente un plan concreto para traer a nuestros soldados de regreso", indicó.
"La elección es entre un plan demócrata para el regreso responsable de nuestros soldados y el del presidente para gastar otro billón de dólares en una guerra de 10 años en Irak. Debemos ponerle fin a esta guerra", dijo.
Al anunciar su pedido mas reciente, Bush reconoció la molestia ante la guerra, que ha costado la vida de unos 3.830 militares estadounidenses y más de 73.000 civiles iraquíes.
"Nuestros hombres y mujeres en el frente no deben verse atrapados en medio de los desacuerdos entre partidos en Washington", dijo.
La cifra eleva a 196.400 millones de dólares el total solicitado por el gobierno para las operaciones en Irak, Afganistán y otras naciones para el año fiscal iniciado el 1 de octubre.
El presupuesto contempla 189.300 millones de dólares para el Departamento de la Defensa, 6.900 para el Departamento de Estado y otros 200 millones para agencias diversas.
La Casa Blanca originalmente pidió 141.700 millones de dólares para que el Pentágono continuara con sus acciones en Irak y Afganistán y luego pidió otros 5.300 millones en julio. El más reciente pedido de Bush contempla otros 42.300 millones para el Pentágono.
Para el Departamento de Estado, Bush incrementó a más del doble su pedido inicial de 3.300 millones de dólares, agregando otros 3.600 millones para un total de 6.900 millones. La solicitud contempla fondos para las acciones de paz en Darfur, el combate al narcotráfico en Latinoamérica, la lucha contra el hambre en Africa, ayuda para refugiados iraquíes y los palestinos.
Los principales legisladores de la Cámara de Representantes ya han expresado que no responderán al pedido de Bush sino hasta el próximo año, aunque esperan entregar fondos adicionales cuando completen otra iniciativa de ley de presupuestos para la defensa este año.
El Congreso ya aprobó más de 5.000 millones de dólares para nuevos vehículos con chasis en forma de V, que ofrecen una mejor protección contras minas y bombas en los caminos. Se espera que los legisladores aprueben rápidamente 11.000 millones más para entregar más de 7.000 de esas unidades.
Los retrasos en aprobar los fondos para la guerra se deben en parte a las dudas entre los republicanos al recibir la propuesta en medio de una lucha con los demócratas sobre el veto presidencial a un popular plan para ampliar un programa de salubridad infantil.
La iniciativa Mérida

Tal y como se difundio hace unos días, el presidente George W. Bush comunicó este lunes al Congreso de su país que tiene un plan de 1,400 millones de dólares para la cooperación con México en temas de seguridad y pidió un adelanto de 500 millones para empezar a ejecutarlo.
La Casa Blanca dijo que el plan se orienta a "combatir las amenazas del tráfico de drogas, crimen transnacional y terrorismo en el hemisferio".
Indicó que Bush y el presidente Felipe Calderón "han discutido en varias oportunidades la importancia de un trabajo conjunto en una alianza estratégica contra las amenazas comunes que encaran nuestras naciones".
EE UU tiene también interés en fortalecer la cooperación en materia de seguridad regional desde el sur de la frontera estadounidense hasta Panamá, agregó. En ese contexto, Bush estaba pidiendo también 50 millones de dólares para los países centroamericanos, a fin de "enfrentar los mismos peligros ocasionados por el crimen organizado, las pandillas violentas y los narcotraficantes".
"Este paquete de cooperación reconoce que tenemos liderazgo en México y Centroamérica", declaró Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, en un diálogo telefónico con reporteros.
Indicó que empezará las gestiones ante el Congreso "a partir de mañana mismo" para que la partida fuera incluida en el presupuesto suplementario para el año fiscal 2008 que está en debate.
Shannon dijo que el paquete no implicará un incremento de agentes antinarcóticos en México sino básicamente una ayuda de cooperación en el tema de seguridad que permitirá al gobierno de Calderón "fortalecer su capacidad" de lucha contra las drogas.
Pero, sin negar abiertamente la posibilidad de un componente militar en el paquete, Shannon dijo que se incluirá cierto tipo de helicópteros y aparatos avanzados de vigilancia.
El anuncio de Bush se produjo luego de una conversación telefónica (ambos presidentes conversaron a las 6:45 de la mañana) con el Presidente Calderón para comunicarle que este día haría la petición al Congreso en el transcurso del día a fin de que se asigne el dinero en el proyecto suplementario de presupuesto del año fiscal en marcha.
El gobierno de México señaló que los recursos eran parte de la Iniciativa Mérida contra la delincuencia organizada transnacional, un plan que "se basa en la responsabilidad compartida, la reciprocidad, la confianza mutua y el respeto a la soberanía y jurisdicción de cada estado".
Indicó que Bush y el presidente Felipe Calderón "han discutido en varias oportunidades la importancia de un trabajo conjunto en una alianza estratégica contra las amenazas comunes que encaran nuestras naciones".
EE UU tiene también interés en fortalecer la cooperación en materia de seguridad regional desde el sur de la frontera estadounidense hasta Panamá, agregó. En ese contexto, Bush estaba pidiendo también 50 millones de dólares para los países centroamericanos, a fin de "enfrentar los mismos peligros ocasionados por el crimen organizado, las pandillas violentas y los narcotraficantes".
"Este paquete de cooperación reconoce que tenemos liderazgo en México y Centroamérica", declaró Thomas A. Shannon, subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, en un diálogo telefónico con reporteros.
Indicó que empezará las gestiones ante el Congreso "a partir de mañana mismo" para que la partida fuera incluida en el presupuesto suplementario para el año fiscal 2008 que está en debate.
Shannon dijo que el paquete no implicará un incremento de agentes antinarcóticos en México sino básicamente una ayuda de cooperación en el tema de seguridad que permitirá al gobierno de Calderón "fortalecer su capacidad" de lucha contra las drogas.
Pero, sin negar abiertamente la posibilidad de un componente militar en el paquete, Shannon dijo que se incluirá cierto tipo de helicópteros y aparatos avanzados de vigilancia.
El anuncio de Bush se produjo luego de una conversación telefónica (ambos presidentes conversaron a las 6:45 de la mañana) con el Presidente Calderón para comunicarle que este día haría la petición al Congreso en el transcurso del día a fin de que se asigne el dinero en el proyecto suplementario de presupuesto del año fiscal en marcha.
El gobierno de México señaló que los recursos eran parte de la Iniciativa Mérida contra la delincuencia organizada transnacional, un plan que "se basa en la responsabilidad compartida, la reciprocidad, la confianza mutua y el respeto a la soberanía y jurisdicción de cada estado".
La secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, señaló en rueda de prensa posterior que a cambio de la inversión millonaria, México solamente se compromete a "combatir el crimen organizado" en su territorio.
Según la funcionaria, no se prevé cambios en el sistema judicial ya que "eso no ha sido objeto de consideración, ni de conversaciones en el marco de este programa".
No pudo establecer cómo se distribuirán los fondos, aunque adelantó que los equipos aeronáuticos de vigilancia son los más costosos, por lo que "de alguna manera... es lo que se va a llevar un monto significativo".
Espinosa negó enfáticamente que el acuerdo implique la contratación de empresas civiles de seguridad, similares a las que operan en Irak.
Afirmó además que la garantía de que se respetará la soberanía del país reside en que hay "una relación madura y de respeto mutuo entre ambas partes".
La extensión del proyecto por más de tres años dependería de los resultados que se obtengan durante esta primera etapa, dijo la canciller.
Shannon dijo que nunca hubo un propósito de llamar a la iniciativa de Bush otro Plan Colombia y que la ayuda sería desembolsada en varios años, aunque adelantó que podrían ser "de dos a tres años".
La Casa Blanca declaró que Bush "apreciaba profundamente las valerosas acciones" que Calderón ha tomado en la campaña contra las drogas, así como "su deseo de mejorar nuestras relaciones a un nuevo nivel de cooperación".
"Las acciones del presidente Calderón han tenido ya un efecto positivo en Estados Unidos", agregó la Casa Blanca en una declaración emitida a través de la oficina de su portavoz.
Dijo que la campaña del presidente mexicano ha afectado las líneas de abastecimiento de los narcotraficantes, lo que ha contribuido a una escasez en la oferta de cocaína y metanfetamina en la nación.
"Estados Unidos hará todo lo que esté a su alcance para apoyar los esfuerzos mexicanos para romper la fuerza e impunidad de las organizaciones del narcotráfico y reforzar la capacidad de México para enfrentar estas amenazas comunes", agregó.
Indicó que actuando coordinadamente Estados Unidos, México y las naciones centroamericanas "podemos derrotar a las organizaciones criminales que amenazan a nuestra región y esperamos trabajar estrechamente con nuestros vecinos para lograr ese propósito".
Según la funcionaria, no se prevé cambios en el sistema judicial ya que "eso no ha sido objeto de consideración, ni de conversaciones en el marco de este programa".
No pudo establecer cómo se distribuirán los fondos, aunque adelantó que los equipos aeronáuticos de vigilancia son los más costosos, por lo que "de alguna manera... es lo que se va a llevar un monto significativo".
Espinosa negó enfáticamente que el acuerdo implique la contratación de empresas civiles de seguridad, similares a las que operan en Irak.
Afirmó además que la garantía de que se respetará la soberanía del país reside en que hay "una relación madura y de respeto mutuo entre ambas partes".
La extensión del proyecto por más de tres años dependería de los resultados que se obtengan durante esta primera etapa, dijo la canciller.
Shannon dijo que nunca hubo un propósito de llamar a la iniciativa de Bush otro Plan Colombia y que la ayuda sería desembolsada en varios años, aunque adelantó que podrían ser "de dos a tres años".
La Casa Blanca declaró que Bush "apreciaba profundamente las valerosas acciones" que Calderón ha tomado en la campaña contra las drogas, así como "su deseo de mejorar nuestras relaciones a un nuevo nivel de cooperación".
"Las acciones del presidente Calderón han tenido ya un efecto positivo en Estados Unidos", agregó la Casa Blanca en una declaración emitida a través de la oficina de su portavoz.
Dijo que la campaña del presidente mexicano ha afectado las líneas de abastecimiento de los narcotraficantes, lo que ha contribuido a una escasez en la oferta de cocaína y metanfetamina en la nación.
"Estados Unidos hará todo lo que esté a su alcance para apoyar los esfuerzos mexicanos para romper la fuerza e impunidad de las organizaciones del narcotráfico y reforzar la capacidad de México para enfrentar estas amenazas comunes", agregó.
Indicó que actuando coordinadamente Estados Unidos, México y las naciones centroamericanas "podemos derrotar a las organizaciones criminales que amenazan a nuestra región y esperamos trabajar estrechamente con nuestros vecinos para lograr ese propósito".
PALABRAS DE LA SECRETARIA DE RELACIONES EXTERIORES, EMBAJADORA PATRICIA ESPINOSA CANTELLANO, A PROPÓSITO DE LA INICIATIVA MÉRIDA.
Lunes, 22 de octubre de 2007
Lunes, 22 de octubre de 2007
Les agradezco mucho que hayan acudido a esta convocatoria, para darme la oportunidad de conversar con ustedes sobre la Iniciativa Mérida para la Cooperación Bilateral contra la Delincuencia Organizada Transnacional.Voy a proceder a dar lectura de unos puntos que hemos preparado, muy concretos, y después estaré a sus órdenes.Entonces, inicio la lectura de este texto, con elementos muy puntuales sobre esta Iniciativa Mérida.
Desde el inicio de su gestión, el Presidente Felipe Calderón ha otorgado la mayor prioridad a la lucha frontal contra el crimen organizado, con el objetivo de coadyuvar a un clima de seguridad para los ciudadanos, y de librar a los jóvenes y niños mexicanos de las drogas.
El Estado mexicano ha debido enfrentar a una delincuencia organizada que cuenta con enormes recursos y armas altamente sofisticadas.
En esta lucha hemos tenido que lamentar la pérdida de muchas vidas, tanto de civiles inocentes como de fuerzas policíacas, y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina, que han muerto en el cumplimiento de su deber.
Dado el carácter transnacional de este fenómeno, el Presidente Felipe Calderón ha promovido esquemas de colaboración con países amigos de diversas regiones.
Por la vecindad geográfica y las dimensiones del problema, la cooperación con el gobierno de los Estados Unidos es indispensable. Por ello, desde el primer encuentro que sostuvo el Presidente Calderón con el Presidente Bush, le planteó la importancia de trabajar, de manera conjunta, para fortalecer nuestras capacidades de combate a estos delincuentes.
Después de un largo proceso de consultas, a nivel técnico y político, esta mañana los presidentes Felipe Calderón y George Bush conversaron telefónicamente sobre la presentación al Congreso de Estados Unidos, hecha el día de hoy, de una solicitud de fondos por 500 millones de dólares para el año fiscal 2008. Se trata de un programa de cooperación multianual con nuestro país, por 1.4 mil millones de dólares, para el desarrollo de una estrategia conjunta contra el crimen organizado.
En el comunicado emitido esta mañana por la Casa Blanca, se reconocen, como ustedes seguramente habrán podido leer, las acciones realizadas por la administración del Presidente Felipe Calderón, para enfrentar esta amenaza, así como los resultados que ya se están observando.
Por nuestra parte, el gobierno del Presidente Calderón reconoce también el compromiso de la administración del Presidente Bush, para profundizar las acciones en esta materia y llevar la cooperación bilateral a una nueva etapa.
Este programa de cooperación permitirá que ambos países enfrenten con mayor eficacia la amenaza común de la delincuencia transnacional, se trata de tener más y mejores herramientas para proteger a la población de la delincuencia organizada.
La delincuencia organizada transnacional plantea serias amenazas a la seguridad de nuestro país, por la naturaleza de dichas organizaciones. La cooperación internacional es un complemento necesario a los esfuerzos que ya está realizando el gobierno de la República. Así, en seguimiento de lo planteado en el comunicado conjunto de Mérida de marzo de 2007, los presidentes Calderón y Bush instruyeron a sus respectivos equipos a identificar medidas para fortalecer la cooperación bilateral. Con base en los principios de responsabilidad compartida, reciprocidad, confianza mutua y pleno, repito, pleno respeto a la soberanía de cada país, se llevaron a cabo consultas a nivel técnico y político para definir áreas y medidas para fortalecer las capacidades de ambos países para combatir a este flagelo.
Durante las conversaciones se plantearon acciones que cada país deberá instrumentar en su propio territorio, así como acciones bilaterales y regionales. Por su parte, Estados Unidos redoblará esfuerzos contra el tráfico de armas, el desvío de precursores químicos y el contrabando de dinero en efectivo. Se identificaron tecnologías de punta, entrenamiento y equipos que, en el marco de un programa de cooperación, contribuirán a los esfuerzos de México, particularmente en tres áreas: la lucha antinarcóticos, combate al terrorismo y administración de fronteras, seguridad pública y procuración de justicia, fortalecimiento institucional y aplicación de la ley.
El marco jurídico en el que se basa este esfuerzo es tanto bilateral como multilateral; se trata del acuerdo México-Estados Unidos contra el narcotráfico y la farmacodependencia del año 1990, así como la Convención de Palermo contra el crimen organizado que entró en vigor, para nuestro país, en 2003. Los recursos que ha solicitado el gobierno de Estados Unidos a su Congreso, de ser aprobados, se utilizarán para equipos y programas informáticos, así como otras tecnológicas para el procesamiento de datos, el análisis y seguimientos de casos, así como técnicas de investigación; equipos de inspección no invasivas y otros sistemas modernos para la detección de armas, explosivos, drogas, etcétera. Capacitación y entrenamiento especializados para operar los equipos y tecnología de punta, así como programas de actualización profesional y control de confianza, aeronaves para transporte de personal, vigilancia y patrullaje. Este esfuerzo común para derrotar a las organizaciones delictivas que operan en ambos lados de la frontera, responde a los intereses nacionales de ambos países. Por ello, tendrá un carácter multianual.
El Ejecutivo estadounidense ha solicitado el día de hoy a su Congreso, 500 millones de dólares para financiar la cooperación con México, que corresponden al primer año del programa de cooperación. Se ha acordado que durante los próximos dos años, el Ejecutivo estadounidense planteará al Congreso de su país solicitudes de fondos por montos similares, hasta alcanzar 1.4000 millones de dólares. Cabe subrayar que esta cooperación no se refiere a asistencia financiera, sino a la transferencia de recursos, materiales técnicos y de capacitación que complementarán los cuantiosos presupuestos que el Estado mexicano destina a la seguridad nacional.
Si el Congreso estadounidense aprueba la solicitud de fondos presentadas por el Ejecutivo, ambos países se verían beneficiados en sus esfuerzos contra la delincuencias organizada. Los montos y distribución definitiva de los recursos se conocerán cuando éstos sean aprobados por el Congreso de Estados Unidos.
Quiero destacar también que no se prevé comparecencia alguna de funcionarios mexicanos en audiencias públicas del Congreso de los Estados Unidos. Este programa de cooperación entre México y Estados Unidos no incluye en forma alguna, la participación de empresas de seguridad privada y/o asesores privados estadounidenses.
En ningún momento se ha contemplado la presencia de tropas o la participación operativa de agentes o empresas estadounidenses en las acciones que se emprenden para combatir el crimen organizado en territorio nacional.
Ambos gobiernos seguiremos de cerca el proceso legislativo en Estados Unidos, referente a la aprobación del presupuesto para estas transferencias planteadas, con el propósito de determinar su viabilidad, compatibilidad con los intereses nacionales de cada uno de los dos países, y el camino a seguir para su eventual instrumentación.
Quiero anunciar también que en unos momentos más les distribuiremos el texto de la declaración conjunta México-Estados Unidos, en torno a esta Iniciativa Mérida.
Esta declaración va a ser difundida tanto aquí en la ciudad de México como en Washington.
CONVERSAN LOS PRESIDENTES CALDERÓN Y BUSH SOBRE LA “INICIATIVA MÉRIDA” PARA LA COOPERACIÓN BILATERAL CONTRA LA DELINCUENCIA ORGANIZADA; Lunes 22 de Octubre de 2007 Comunicado 283
Esta mañana, los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush conversaron telefónicamente sobre la presentación que hará la Casa Blanca el día de hoy al Congreso de su país, de una solicitud de fondos por 500 millones de dólares para el año fiscal 2008. Se trata de un programa de cooperación multianual con nuestro país por 1.4 mil millones de dólares, para el desarrollo de una estrategia conjunta contra el crimen organizado. El presidente Bush reconoció los esfuerzos realizados por México y el presidente Calderón en la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico. Por su parte, el gobierno del presidente Calderón reconoce el compromiso del gobierno del presidente Bush para profundizar las acciones en esta materia y llevar la cooperación bilateral a una nueva etapa. Este programa de cooperación es resultado de lo planteado en el Comunicado Conjunto de Mérida, de marzo de 2007, y permitirá que ambos países enfrenten con mayor eficacia la amenaza común de la delincuencia organizada trasnacional. La iniciativa busca contar con más y mejores herramientas para proteger a la población de la delincuencia organizada y para salvar a los niños y jóvenes de las drogas. Los recursos son parte de la “Iniciativa Mérida” contra la delincuencia organizada transnacional que se basa en la responsabilidad compartida, la reciprocidad, la confianza mutua y el respeto a la soberanía y jurisdicción de cada Estado. Si el Congreso de Estados Unidos aprueba los fondos, ambos países se verán beneficiados en sus esfuerzos contra este flagelo. En ese caso, los recursos se aplicarían a la obtención de tecnologías de punta, entrenamiento y equipos que el gobierno de Estados Unidos podría proveer para contribuir a los esfuerzos de México. Ambos gobiernos seguirán de cerca el proceso legislativo en Estados Unidos referente a la aprobación del presupuesto para las transferencias planteadas, con el propósito de determinar su viabilidad, compatibilidad con los intereses nacionales de cada uno de nuestros países y el camino a seguir para su eventual instrumentación.
Fuente: SRE.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
La diplomacia vuela bajo/Enrique Krauze
La diplomacia vuela bajo/Enrique Krauze REFORMA, 4 octubre 2026; Ante el pleno de la ONU, el presidente de los Estados Unidos lanzó a Méxic...
-
Socorro Romero Sánchez: "La Señorita, u na empresaria mexicana impulsada por su fe". Socorrito vive en el corazón de Tehuacán, viv...
-
Carta de pésame/ Guadalupe Loaeza Reforma, 20 septiembre 2011 Querida Antonieta: Esta es la segunda vez que te escribo; la primera fu...