A cinco días de la muerte de la modelo colombiana Stephanie Magon, los investigadores de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) lograron determinar que no fue asesinada.
Para esta hipótesis, la PGJ cuenta con varios indicios: el tipo de lesiones, la mecánica de la caída, videos y las últimas conversaciones por mensajería instantánea, las cuales demuestran que no estaba en peligro.
La Procuraduría elaboró una línea de tiempo de los últimos minutos de vida de la joven modelo para descartar que alguien haya estado con ella cuando se arrojó desde la azotea del edificio que habitaba en la calle Miami, en la colonia Nápoles.
Una imagen publicada por REFORMA muestra su última charla con una persona con la que tiene un trato afectuoso y a quien informa a las 1:40 horas del sábado que se encuentra en el Foro Normandie, en el Centro.

