13 may. 2017

El Senado empieza a examinar las finanzas de Trump

El Senado de Estados Unidos empieza a examinar las finanzas de Donald Trump
Nota de PABLO PARDO, Corresponsal en Washington

El Mundo, 13 may. 2017 21:34
La unidad de delitos financieros entregará información al Comité de Inteligencia del Senado acerca de las transacciones de Trump y sus empresas con Rusia
La investigación del Senado y del Departamento de Justicia sobre los vínculos de Donald Trump y su campaña y asesores se ha expandido al terreno financiero. La unidad de delitos financieros del Departamento del Tesoro ha accedido a entregar información al Comité de Inteligencia del Senado acerca de las transacciones de Donald Trump, sus empresas, y sus colaboradores, con la Federación Rusa. Según el diario The Wall Street Journal, "sin esa información, el Comité no puede llegar a una conclusión acerca de si hubo o no colusión entre los colaboradores de Trump y Rusia durante la pasada campaña [electoral]". La naturaleza de los documentos, y las personas afectadas por la decisión del Tesoro y del Senado no han sido hechas públicas.
Pero el presidente de EEUU se está tomando mucho más en serio la investigación de lo que sus palabras indican. El pasado martes, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró que Trump ha contratado los servicios de un bufete de abogados de Washington, cuyo nombre no divulgó, después de que el senador Lindsay Graham - republicano como él, y ex rival por la nominación de ese partido en 2016 - declarara que quiere investigar si el jefe del Estado y del Gobierno de EEUU ha tenido relaciones financieras o comerciales con Rusia de las que no ha informado.

El viernes por la noche, dos abogados de otro bufete, Morgan, Lewis & Bokius, que Donald Trump y su familia han contratado para que se ocupe de sus conflictos de interés en materia financiera, emitieron un comunicado declarando que en las declaraciones del IRPF del presidente de EEUU (que sigue sin hacerse pública) solo hay dos transacciones con Rusia: en 2008, cuando vendió una mansión en Florida al multimillonario ruso Dimitri Ryboloblev, por 85 millones de dólares (78 millones de euros), y en 2013, al recibir 12,2 millones de dólares (11 millones de euros) por la organización del concurso de Miss Universo en Moscú.
El comunicado de Morgan, Lewis & Bokius no dice si Trump recibió créditos o participó en transacciones con entidades controladas por ciudadanos rusos pero localizadas fuera de ese país. También califica de inmateriales los pagos realizados por ciudadanos o entidades rusos por el uso de campos de golf, hoteles, y compras de productos con la marca Trump. La oficina de Moscú de Morgan Lewis & Bokius ganó el año pasado el premio al Mejor Bufete de Abogados de Rusia.
Lazos con instituciones financieras rusas
El equipo de Trump tiene, además, lazos bien establecidos con instituciones financieras rusas. El secretario del Tesoro, Wilbur Ross, fue hasta noviembre consejero del Banco de Chipre, una entidad que ha sido acusada de blanquear dinero ruso. En 2015, cuando Ross era vicepresidente del banco chipriota, la entidad vendió su red de oficinas en Rusia al asesor de Vladimir Putin Artem Avetisyan, que también trabajaba para Sberbank, la mayor entidad financiera de Rusia, y propiedad del Estado de ese país.
El Comité de Inteligencia del Senado ha exigido esta semana al ex consejero de Seguridad Nacional, el general retirado Michael Flynn, los ex asesores electorales Paul Manafort y Roger Stone, y el ex asesor en política exterior de Trump Carter Page que entreguen una serie de documentos relativos a sus posibles vínculos con Rusia. Manafort, que fue jefe de la campaña de Trump hasta que sus vínculos con el Gobierno prorruso de Ucrania de Viktor Yanukovich le obligaron a dimitir en agosto, está siendo investigado también por el Departamento de Justicia. La gravedad de la investigación es mayor, ya que el Departamento de Justicia ha ordenado a varios bancos que le entreguen toda la información sobre las cuentas del ex asesor de Donald Trump para ver si hay transacciones irregulares procedentes del extranjero.
La unidad del Tesoro que tiene esos datos es una vieja conocida del Gobierno español. Se trata de la Red contra Crímenes Financieros, o FinCEN, la misma organización que provocó el cierre de Banca Privada de Andorra (BPA) en 2015 al declararla "un motivo de preocupación primaria en materia de lavado de dinero". Con esa decisión, FinCEN cerraba en la práctica la puerta a BPA a operar en dólares, lo que significa una sentencia de muerte para cualquier banco. En 2016, FinCEN dio marcha atrás en su decisión en relación a BPA.
Trump ya ha sido sancionado por FinCEN por lavado de dinero. En 2003, su casino Taj Mahal fue multado con 477.000 dólares, y en 2015 con 10 millones, una de las multas más altas nunca impuesta a una casa de apuestas. En 2014, el Taj Mahal, que había suspendido pagos, fue rescatado por el financiero Carl Icahn, que ahora compagina su actividad en Wall Street con la de asesor de Donald Trump.

Más que una coordinación directa entre Trump y Moscú, lo que atrae el interés del Senado es la posibilidad de que las empresas de Donald Trump hayan sido empleadas para blanquear dinero. La hija de Trump, Ivanka, ha sido socia en la construcción de un hotel en la ex república soviética de Azerbaiyán en el que participaron desde oligarcas rusos hasta los Guardianes de la Revolución de Irán, y es posible que haya habido otras operaciones similares.

No hay comentarios.: