QUE NADIE se extrañe si el nombre de Mauricio Sulaimán comienza a sonar para un cargo diplomático. Resulta que el presidente del Consejo Mundial de Boxeo logró lo que Luis Videgaray no ha podido: meterse hasta la Oficina Oval para ver a Donald Trump.
Y NO sólo eso: consiguió que le otorgara un perdón presidencial póstumo a un integrante de una minoría racial. Se trata del boxeador afroamericano Jack Johnson, el primer campeón mundial de los pesados de raza negra, que hace 100 años fuera encarcelado por viajar con su novia de raza blanca.
SULAIMÁN tuvo en la firma del perdón un testigo de honor: Sylvester Stallone. Tal parece que en la Cancillería les "hace falta ver más bax". (Templo Mayor/ Reforma...).
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Ego sum qui sum; analista político, un soñador enamorado de la vida y aficionado a la poesía.
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