10 jul. 2017

Confirma Citizen Lab espionaje a GIEI

Confirma Citizen Lab espionaje a GIEI
La desaparición en Iguala de 2014 se refiere a un horrible episodio en el que 43 estudiantes del Colegio de Maestros de Ayotzinapa fueron desaparecidos. Foto: Paola Urdapilleta
REFORMA / Staff
Cd. de México (10 julio 2017).- El más reciente informe del Citizen Lab, publicado hoy en su página web, confirma que un teléfono perteneciente al grupo internacional de expertos de varios países (GIEI) reunidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), encargado de investigar la desaparición de normalistas en Iguala, en 2014, fue blanco de intentos de infección con el spyware Pegasus.
Los intentos de infección que se documentaron ocurrieron a principios de marzo de 2016, poco antes de la publicación del informe final de GIEI sobre su investigación.
Según el reporte, mientras llevaban a cabo sus investigaciones, los expertos de GIEI enfrentaron numerosas amenazas y hostigamiento, y finalmente un enfrentamiento público con la Procuraduría General de la República (PGR).

Aunque Citizen Lab no puede atribuir definitivamente los intentos a una agencia o individuo del Gobierno mexicano en particular, indica que el software para espionaje fue adquirido por la PGR y otras agencias de inteligencia gubernamentales.
Este informe se suma al creciente número de casos que muestran el uso del spyware comercial en el contexto mexicano.
Hasta ahora, Citizen Lab ha determinado que la tecnología vendida por una compañía israelí para que los gobiernos indaguen hechos antiterroristas, criminales y de seguridad nacional, se ha utilizado para hackear a científicos de la salud y activistas contra la corrupción, periodistas (y su familia), políticos de la oposición y ahora, a miembros de una investigación internacional independiente sobre la masacre de 43 normalistas.
Documenta The New York Times espionaje
Los investigadores que fueron nombrados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirman que se toparon con muchos obstáculos en su trato con el Gobierno mexicano, como el rechazo a compartir documentos o permitir la realización de entrevistas clave e, incluso, con una indagatoria penal en represalia a su trabajo.
Ahora, según un reportaje publicado por The New York Times, hay evidencia forense que demuestra que los integrantes del grupo también fueron blanco de tecnología de espionaje.
De acuerdo con un análisis independiente, el principal enlace del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) recibió mensajes de texto con un hipervínculo que escondía un programa espía llamado Pegasus, un arma cibernética que el Gobierno mexicano compró por decenas de millones de dólares. Ese teléfono celular del secretario ejecutivo del grupo fue usado por casi todos los integrantes del GIEI al fungir como un nexo de comunicación entre los investigadores, sus fuentes, la CIDH y el Gobierno de México.
La nueva evidencia, según el diario estadounidense, comprobó que la campaña de espionaje fue mucho más allá de los críticos en México.
De acuerdo con el trabajo publicado por NYT, al tener como blanco a los miembros del GIEI, el espionaje afectó a oficiales internacionales que tenían una suerte de inmunidad diplomática y un acceso sin precedentes para investigar un caso que se ha vuelto paradigmático de la situación de los derechos humanos en México y, con ello, parte clave del legado del Presidente Enrique Peña Nieto.
Según las leyes mexicanas, la vigilancia solo puede ser realizada con el aval de un juez federal y únicamente cuando el Gobierno tiene causales bien justificadas. Sin embargo, la inmunidad diplomática del GIEI implica que sería muy improbable que algún juez federal hubiera firmado una orden para espiarlos, de acuerdo con los integrantes del grupo.
"No estás interviniendo el teléfono de cualquiera, sino de alguien que tiene inmunidad", dijo Francisco Cox, abogado chileno y uno de los integrantes del grupo.
"No podían ni siquiera revisar mis maletas en el aeropuerto.
"Si esto le puede suceder a un órgano independiente que tiene inmunidad y que fue invitado por el mismo Gobierno, da miedo pensar qué le podría pasar a un ciudadano común en México", añadió Cox al NYT.
El Gobierno ha negado ser responsable del espionaje, al afirmar que no hay huellas que dejen saber quién exactamente intervino un teléfono con Pegasus.
La PGR anunció que solicitará apoyo al FBI y a las Naciones Unidas para su labores de investigación del uso de Pegasus.
Sin embargo, Roberta Jacobson, la Embajadora estadounidense en México, dijo que ese apoyo no ha sido oficialmente solicitado y que no están involucrados en la investigación, según NYT.
Legisladores de la Oposición y funcionarios internacionales han pedido que haya una investigación independiente al acusar que México no es capaz de indagarse a sí mismo
. Hora de publicación: 07:01 hrs.

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