5 ago. 2017

Y los viejitos se reunieron en Insurgentes norte

Y en el PRI también hubo cónclave...de ancianos....
Acudieron con Enrique Ochoa  ex gobernadores ya mayores de edad como Guillermo Cosío Vidaurri, Jorge de la Vega Domínguez, Ignacio Pichardo, Fidel Herrera, -se ve escondido en la foto-,  Rubén Figueroa y José Murat, entre otros . 
Ah! y no sean mal pensados también acudió Miguel Ángel Osorio, en su calidad de ex gobernador de Hidalgo...¿O es el bueno? Creo que no debía de haber asistido...
¿Y Manlio? El gran ausente, ¿será que no es viejito, aún?
Tampoco fue Juan S. Millan, López Nogales..ni URO de Oaxaca, ¿anda en Morena?
"Hay mucha gente que quisiera que los muertos no pudieran venir, pero no estamos muertos", dijo el tlaxcalteca Tulio Hernández.
"Aquí hasta el más tullido es alambrista", dijo por su parte el sinaloense Francisco Labastida Ochoa.
Dicen que por si las dudas hubo ambulancia, doctor y dos paramédicos en la sesión, no vaya a ser...Al final los paramédicos se fueron en blanco. Los dinosaurios de ayer parecían los soñadores del mañana, dice la nota de Jorge Ricardo de Reforma.
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Ambulancia, doctor y dos paramédicos acompañaron la sesión a la que fueron algunos priistas octogenarios Foto: Tomada de @EnriqueOchoaR
Nota de Jorge Ricardo
Reforma, Cd. de México (05 agosto 2017).- Los priistas se prepararon con una ambulancia, un doctor y dos paramédicos. Adentro del auditorio Alfonso Reyes, los enfermeros de bata blanca se confundían con los meseros. Los ex Gobernadores del PRI, algunos de casi un siglo, iban a reunirse y a comer en privado con el presidente nacional de su partido.
Llegaron, entre otros, el jalisciense Guillermo Cosío Vidaurri, de 88 años, el chiapaneco Jorge de la Vega Domínguez, de 86, y el mexiquense Ignacio Pichardo, de 81.

"Se trata de la selección sub 70 del PRI", decían los achichincles de los "señores licenciados" y también los reporteros. Que si habían forrado con fomi el piso del salón, que si iban a dar comida ya no muy dura por aquello de los dientes.
"Hay mucha gente que quisiera que los muertos no pudieran venir, pero no estamos muertos", dijo el tlaxcalteca Tulio Hernández, de 79 años, entrándole a la bromas. 
"Aquí hasta el más tullido es alambrista", dijo por su parte el sinaloense Francisco Labastida Ochoa.
En el otro extremo figuraban los jóvenes, el zacatecano Miguel Alonso Reyes, de 46, la tlaxcalteca Beatriz Paredes, de 64.
El motivo de la reunión era fijar una postura rumbo a la Asamblea Nacional del tricolor, el 9 y 10 de agosto, cuando esperan reformar los estatutos. La posibilidad de quitar los candados para que José Antonio Meade, sin militancia priista, sea su candidato era uno de los temas más polémicos.
Sin embargo, desde el inicio pareció que los astros priistas seguían alineados. Los ex Mandatarios permanecían alineados en torno al ex Gobernador de Hidalgo y titular de Gobernación, Miguel Osorio Chong, uno de los principales aspirantes, quien entró acompañado por el líder del partido, Enrique Ochoa.
Sopa de tortilla, atún, ternera y filete de pescado. Tequila, whisky y refrescos. Helado de pinole.
Es cierto que el cónclave de ex Gobernadores priistas estuvo incompleta, pues faltaron el veracruzano Javier Duarte, el tamaulipeco Tomás Yarrington, el quintanarroense Roberto Borge, todos presos. Faltó también el prófugo chihuahuense César Duarte.
Pero ahí estaban el veracruzano Fidel Herrera, el colimense Fernando Moreno Peña, quien en 2015 salvó la vida tras un atentado y el guerrerense Rubén Figueroa Alcocer; sigilosamente llegó también el oaxaqueño José Murat, ahora delegado de su partido en Tamaulipas.
Es decir que la alineación sub 70 pareció completa y agradecida con el partido que les dio una Alcaldía, una curul, la Gubernatura. 
"Si quiere preguntarme ¿a qué viene usted?, pues a hacer política y a afirmar las cosas que no se deben olvidar, porque el que olvida el apellido y hasta su madre y hasta su mujer y hasta sus hijos, pues es un pendejo", dijo Tulio Hernández.
La mayoría pidió buscar al candidato dentro del partido. El tabasqueño Manuel Andrade planteó que aun cuando quiten el requisito de diez años de militancia, los priistas deben tener preferencia.
El único que habló de las conclusiones fue Labastida. "Yo no arriesgaría a una fractura del partido", sostuvo.
¿Qué si veían cerca la derrota presidencial en 2018? "Vamos en tercer lugar, ¡cómo no va a ser posible!", dijo el derrotado por Vicente Fox en el 2000.
"Si se acuerdan ustedes, yo tenía 20 puntos de diferencia ¡20 puntos a favor! y perdí como por cuatro y medio, una cosa así", agregó.
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Ambulancia, doctor y dos paramédicos acompañaron la sesión a la que fueron algunos priistas octogenarios 
Nota de Jorge Ricardo
Reforma Cd. de México (05 agosto 2017).- Los priistas se prepararon con una ambulancia, un doctor y dos paramédicos. Adentro del auditorio Alfonso Reyes, los enfermeros de bata blanca se confundían con los meseros. Los ex Gobernadores del PRI, algunos de casi un siglo, iban a reunirse y a comer en privado con el presidente nacional de su partido.
Llegaron, entre otros, el jalisciense Guillermo Cosío Vidaurri, de 88 años, el chiapaneco Jorge de la Vega Domínguez, de 86, y el mexiquense Ignacio Pichardo, de 81.
"Se trata de la selección sub 70 del PRI", decían los achichincles de los "señores licenciados" y también los reporteros. Que si habían forrado con fomi el piso del salón, que si iban a dar comida ya no muy dura por aquello de los dientes.
"Hay mucha gente que quisiera que los muertos no pudieran venir, pero no estamos muertos", dijo el tlaxcalteca Tulio Hernández, de 79 años, entrándole a la bromas. 
"Aquí hasta el más tullido es alambrista", dijo por su parte el sinaloense Francisco Labastida Ochoa.
En el otro extremo figuraban los jóvenes, el zacatecano Miguel Alonso Reyes, de 46, la tlaxcalteca Beatriz Paredes, de 64.
El motivo de la reunión era fijar una postura rumbo a la Asamblea Nacional del tricolor, el 9 y 10 de agosto, cuando esperan reformar los estatutos. La posibilidad de quitar los candados para que José Antonio Meade, sin militancia priista, sea su candidato era uno de los temas más polémicos.
Sin embargo, desde el inicio pareció que los astros priistas seguían alineados. Los ex Mandatarios permanecían alineados en torno al ex Gobernador de Hidalgo y titular de Gobernación, Miguel Osorio Chong, uno de los principales aspirantes, quien entró acompañado por el líder del partido, Enrique Ochoa.
Sopa de tortilla, atún, ternera y filete de pescado. Tequila, whisky y refrescos. Helado de pinole.
Es cierto que el cónclave de ex Gobernadores priistas estuvo incompleta, pues faltaron el veracruzano Javier Duarte, el tamaulipeco Tomás Yarrington, el quintanarroense Roberto Borge, todos presos. Faltó también el prófugo chihuahuense César Duarte.
Pero ahí estaban el veracruzano Fidel Herrera, el colimense Fernando Moreno Peña, quien en 2015 salvó la vida tras un atentado y el guerrerense Rubén Figueroa Alcocer; sigilosamente llegó también el oaxaqueño José Murat, ahora delegado de su partido en Tamaulipas.
Es decir que la alineación sub 70 pareció completa y agradecida con el partido que les dio una Alcaldía, una curul, la Gubernatura. 
"Si quiere preguntarme ¿a qué viene usted?, pues a hacer política y a afirmar las cosas que no se deben olvidar, porque el que olvida el apellido y hasta su madre y hasta su mujer y hasta sus hijos, pues es un pendejo", dijo Tulio Hernández.
La mayoría pidió buscar al candidato dentro del partido. El tabasqueño Manuel Andrade planteó que aun cuando quiten el requisito de diez años de militancia, los priistas deben tener preferencia.
El único que habló de las conclusiones fue Labastida. "Yo no arriesgaría a una fractura del partido", sostuvo.
¿Qué si veían cerca la derrota presidencial en 2018? "Vamos en tercer lugar, ¡cómo no va a ser posible!", dijo el derrotado por Vicente Fox en el 2000.
"Si se acuerdan ustedes, yo tenía 20 puntos de diferencia ¡20 puntos a favor! y perdí como por cuatro y medio, una cosa así", agregó.
Al final los paramédicos se fueron en blanco. Los dinosaurios de ayer parecían los soñadores del mañana. 

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