De la cúspide partidista a la trinchera de la Infodemia.., extendida.
"Como diría Juan Gabriel —con una pequeña pero necesaria actualización de partido—: 'Te pareces tanto al PRI que ya no puedes engañarme'."
Por Fred Alvarez Palafox / @fredalvarez
El efímero Olimpo de septiembre
En la liturgia de la política mexicana, año y medio puede ser un suspiro o una eternidad. En septiembre de 2024, las imágenes no dejaban resquicio a la duda: más de 3 mil congresistas de Morena, con las tarjetas en alto y el entusiasmo desbordado, ungían a Luisa María Alcalde junto a Andrés López Beltrán para conducir los destinos del partido gobernante. Se le veía pletórica, cobijada por el peso de las siglas y el aplauso unánime de las huestes que gritaban "¡Presidenta, Presidenta!" bajo la mirada complaciente del poder saliente. Parecía un mandato de hierro, una herencia bendecida y blindada para el futuro.
Sin embargo, el tablero de la llamada continuidad gubernamental se reconfigura hoy con un pragmatismo frío. Aquella proyección de liderazgo partidista e influencia nacional se ha visto bruscamente interrumpida por un repliegue institucional que adquiere tintes de paradoja.
De la Constitución al "Detector" extendido
La reciente asignación de Luisa María Alcalde —hoy al frente de la Consejería Jurídica— para coordinar una versión extendida del programa vespertino "Detector de mentiras" abre un debate profundo sobre el perfil, el rigor y la dignidad de las instituciones.
Al ser cuestionada sobre este nombramiento, la presidenta Sheinbaum argumentó con una lógica que busca normalizar lo excepcional:
"Pues porque es la consejera jurídica y el derecho a la información es parte de lo más importante que se tiene que resguardar, y es la información del gobierno"., le respondió a Vicente Serrano.
¿Solo será un día a la semana?—., le reviró el periodista de casa.
-: Un día a la semana, sí. Ya lo vamos a presentar pronto, dijo CSP.
¡Caray!...
Desde una perspectiva técnica y constitucional, la justificación resulta sumamente frágil. La Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal es el órgano estratégico encargado de revisar los decretos presidenciales, defender la legalidad de los actos del gobierno ante la Suprema Corte y brindar asesoría legal al más alto nivel. Supone el rigor técnico de la abogacía del Estado, no la producción de contenidos televisivos ni el combate retórico contra la prensa y los críticos del régimen.
Un repliegue analítico y humano
Ver a quien fuera secretaria de Gobernación y presidenta del partido en el poder convertirse en la extensión mediática del coordinador de Infodemia, Miguel Ángel Elorza, representa un claro descenso en la jerarquía de las decisiones del Estado. Utilizar la máxima oficina jurídica del país para operar un segmento de desmentidos de prensa debilita severamente el carácter institucional de la Consejería.
La narrativa oficial intenta matizar este movimiento bajo el manto del "derecho a la información", pero en la práctica se percibe como una trinchera de control de daños y confrontación política diaria. El ropaje técnico cede ante la necesidad del libreto político.
Este giro de timón es un recordatorio de la naturaleza volátil de las gracias políticas en el presente régimen. De la euforia masiva de los congresos partidistas a la rigidez de una mesa de aclaraciones vespertinas, la trayectoria reciente de Luisa María Alcalde ilustra cómo, en el ejercicio del poder centralizado, los roles se asignan en función de las necesidades de la narrativa pública; a veces, a costa del propio peso específico de los liderazgos que alguna vez parecieron intocables.
Debería reunciar, no lo hará...
¡Para la historia inmediata!, diría Leduc.
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